CIUDAD DE MÉXICO.- Señor esotérico, estoy buscando información acerca del aura y espero que me pueda ayudar gracias.
Víctor
Estimado amigo: Su presencia se ha visto reflejada incluso en la corona resplandeciente de los reyes y en el nimbo que rodea la cabeza de las imágenes de Jesús, la Virgen, los ángeles, santos y budas.
En la actualidad, se han realizado experimentos con diversas tecnologías, como el caso de la las fotografías Kirlian, que parecen confirmar esas creencias ancestrales y revelan que el aura podría dar respuesta a incógnitas tales como la telepatía o la curación a distancia, pero ¿Qué es el aura?.
La palabra aura proviene del griego y significa brisa y está relacionada a un halo que contiene información sobre nuestro estado psíquico y físico.
El aura, en ocasiones, es perceptible para determinadas personas como el caso de numerosos clarividentes, entre los que cabe destacar al célebre Edgar Cayce, cuyas lecturas de aura permitieron curar a muchas personas, o a Fred Kimball, cuya visión del aura de los animales le permitía diagnosticar sus enfermedades.
Sin embargo, ¿de dónde viene el aura? ¿Procede del calor de los cuerpos vivos o es una fuerza exterior?.
La creencia en el aura ha estado siempre vinculada a la teoría vitalista, de acuerdo a la cual existe una energía cósmica que anima e impregna todo el universo, llamada chi por los chinos, ruasch por los hebreos, huaca por los incas y prana por los hindúes.
Por lo regular esta fuerza está íntimamente ligada a la luz, los rayos del sol y los siete colores del arco iris.
Se dice que esta energía es absorbida por los seres vivos a través de la respiración y de los chakras, y más tarde enviada al torrente sanguínea y al sistema nervioso, convirtiéndose en el motor de las funciones vitales y psíquicas.
Igualmente, se cree que esta fuerza vital se acumula en objetos animados e inanimados y en lugares como montañas, árboles, casas y que, también, puede ser manipulada por la mente de forma consciente o inconsciente, permitiendo influir sobre las cosas a distancia.
Recuerda que yo te lo advertí...
