CIUDAD DE MÉXICO.- Además de sus declaraciones polémicas y de tintes racistas, Donald Trump es famoso por su cabello rubio y abundante, el cual cada vez despierta más dudas en torno a su autenticidad.
Y es que en más de un evento público, el viento lo ha levantado y movido de manera extraña -como si no estuviera pegado a la cabeza del magnate- por lo que hay quienes piensan que se trata de algún tipo de tupé o peluquín.
El polémico empresario ha rebatido estos rumores asegurando que el pelo es suyo y que tarda una hora en secarse, además de que ha tirado de sus mechones frente a las cámaras para demostrarlo. Sin embargo, según expertos, la melena no luce cien por ciento real.
"Podría tratarse de un tratamiento de restauración capilar microcilíndrica, que entreteje piezas de pelo natural con el existente", afirma el Doctor Gustavo González Zaldívar, especialista en cirugía estética y reconstructiva.
"Es como tejer un hilo de araña entre el cabello natural y el que es artificial. Por eso se ve como separado en capas, se mueve de forma rara y la textura es como 'pajiza'. A un método de esta clase se le debe dar mantenimiento cada dos meses", agrega.
De hecho, la reportera Ashley Feinberg publicó una investigación en el sitio Gawker donde dio a entender que el aspirante a la presidencia de EU se sometió a un procedimiento de este tipo -con un costo de casi 60 mil dólares- con Edward Ivari, quien tiene oficinas precisamente en la Torre Trump.
Ivari se presenta como doctor en su página web, no tiene título y ha recibido varias demandas por pacientes insatisfechos. Tras el reportaje, amenazó con demandar a Gawker por difamación y "angustia emocional".
Otros medios, como Business Insider, dicen que el multimillonario podría haberse hecho una intervención para retirar la zona calva y estirar la piel en la que aún nace pelo, opción que también se menciona en el libro no autorizado "Lost Tycoon: The Many Lives of Donald J. Trump", de Harry Hurt.
Sin embargo, Gloria Torres, experta en imagen, no considera que este sea el caso.
"Este tipo de procedimientos dejan una apariencia mucho más natural que la que luce Trump. Yo me inclino por el entretejido, que queda como una peluca en una malla", opina Torres.
Sin embargo, el estadounidense parece empeñado en afirmar que su melena es verdadera, y aunque en muchas ocasiones lo hace con humor -como cuando aseguró que ningún animal fue lastimado en la elaboración de su peinado- en otras ocasiones el tema parece molestarle.
"No uso un 'tapete'- es mío. Y prometo que no hablaré de tus cirugías plásticas masivas que no funcionaron", le dijo a Cher cuando ésta lo criticó en redes sociales.
¿Su secreto?
Aunque el magnate lo niega rotundamente, especialistas opinan que probablemente se sometió un tratamiento llamado "intervención microcilíndrica":
*Se trata de un procedimiento no quirúrgico que "alarga" el pelo y cubre las zonas con calvicie
*En éste, hebras adicionales de cabello natural se entretejen con las del paciente y entre sí para formar una red
*El entramado se realiza en círculos concéntricos sobre la cabeza del cliente, con ayuda de microcilindros metálicos
*Se pueden añadir hasta 500 cabellos en 90 minutos
*Al finalizar, la persona puede bañarse, cepillarse y peinarse de manera normal
*Para lucir bien, requiere de constante mantenimiento mensual
*De acuerdo con el sitio Gawk, el tratamiento tiene un costo de aproximadamente 60 mil dólares
¿Es falsa la melena de Trump?
