A medida que la crisis humanitaria y econ+omica avanza en México, las instituciones bancarias han decidido apoyar a sus clientes, pues muchos de ellos se ven imposibilitados para hacer frente a sus compromisos crediticios a causa de la pandemia del COVID-19, La Asociación de Bancos de México (ABM) ha anunciado que a través de diversos programas que incluyen aplazar el pago de créditos hasta por cuatro meses con la posibilidad de extenderlo dos meses más.
Juan Carlos Jimpenez Rojas, director general de la ABM, dirigió una carta a Juan Pablo Graf Noriega presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) en donde expone que la banca también ofrecerá sus clientes facilidades para modificar contratos de crédito que implique un cambio en el perfil de riesgo del acreditado así como prórrogas hasta por seis meses para el pago de créditos agropecuarios en municipios declarados zona de desastre.
El documento con fecha de 24 de marzo de 2020, refiere que estos apoyos se derivan del acuerdo que publicó el Consejo de Salubridad Nacional este 23 de marzo en el que declara como pandemia al COVID-19.
“Es inminente que se presentarán dificultades para que empresas y personas puedan cumplir puntualmente sus compromisos crediticios”, agrega el documento firmado.
Informa que uno de los apoyos que ofrecerán las instituciones de crédito se refiere a los créditos para la construcción de vivienda, así como créditos individuales con garantía hipotecaria, revolventes y no revolventes dirigidos a personas físicas, tales como: crédito automotriz, personales, de nómina, tarjeta de crédito y microcrédito; así como para los créditos comerciales dirigidos a personas morales, físicas con actividad empresarial en sus diferentes modalidades, se ofrecerá alguna de las siguientes opciones respecto a la totalidad del monto exigible incluyendo accesorios.
En estos casos, la banca ofrece el diferimiento parcial o total de pagos de capital y/o intereses hasta por cuatro meses con posibilidad de extenderlo a dos meses adicionales, para que los bancos puedan optar por hasta seis meses de la manera que les sea más conveniente en cada producto o cliente. Los saldos se podrán congelar sin cargo de intereses.
La carta indica que los apoyos ofrecidos variarán de acuerdo a las mecánicas de implementación de cada una de las instituciones de crédito y de las condiciones particulares de cada acreditado.
Puntualiza que si bien la OMS declaró al COVID-19 como pandemia el 11 de marzo de 2020, como una facilidad operativa y para fines de recibir estos beneficios, es requisito indispensable que los créditos estuvieran clasificados contablemente como vigentes al 28 de febrero pasado. Así, la ABM pidió a la CNBV que emita los criterios que permitan las modificaciones.
