En México, a partir de los 18 años, todos los mexicanos deben obtener su Registro Federal de Contribuyentes (RFC) y, si realizan alguna actividad económica, estos deberán pagar impuestos al Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Si alguien está inscrito en el RFC pero no tiene actividad económica, queda exento de pagar impuestos, aunque también hay otros casos de exención. Aquí te decimos cuáles son estos casos.
El SAT establece que no deben pagar impuestos:
- Instituciones del sistema financiero por depósitos en efectivo en cuentas propias provenientes de su intermediación financiera o compra-venta de moneda extranjera
- Ingresos de agentes diplomáticos y consulares exentos de ISR, como empleados de embajadas y miembros de delegaciones oficiales
- Personas físicas y morales por depósitos en efectivo provenientes de créditos otorgados por instituciones de crédito
- La federación
- Entidades federativas
- Municipios
- Entidades de la administración pública paraestatal que no sean contribuyentes del Impuesto sobre la Renta (ISR)
- Personas morales con fines no lucrativos
- Personas físicas y morales por depósitos en efectivo mensuales hasta 25 mil pesos acumulados
¿Qué sucede si no se paga al SAT?
Según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), las consecuencias de no pagar impuestos pueden ser las siguientes:
- El SAT reportará el adeudo al Buró de Crédito y Círculo de Crédito, afectando el historial crediticio y dificultando la obtención de financiamiento.
- La autoridad tributaria puede bloquear cuentas bancarias.
- Se iniciará un procedimiento administrativo de ejecución que puede llevar al embargo de bienes.
- Los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) generados se cancelarán, impidiendo la facturación de servicios.
- Si hay devoluciones de impuestos pendientes, la autoridad puede retener ese dinero para cubrir los adeudos.
