La tecnología nos permite realizar diferentes actividades laborales desde el hogar a través del llamado home office o teletrabajo; sin embargo, en muchos trabajadores surge la duda de si, a través de esta modalidad, se pueden deducir gastos ante el SAT. Es por eso que nos dimos a la tarea de investigarlo y sí se puede. Mira los gastos que puedes deducir.
El portal msn publicó que lo primero que debes saber es que los trabajadores que operan desde casa pueden deducir ciertos gastos ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), siempre que estén directamente relacionados con su actividad laboral.
Estos son los principales conceptos deducibles:
1.- Servicios básicos: electricidad, internet y telefonía.
2.- Renta de espacios: costos asociados al alquiler de oficinas.
3.- Equipo de trabajo: computadoras, impresoras y mobiliario.
4.- Suministros: productos de limpieza e insumos de oficina.
5.- Otros gastos: cuotas de seguros y viáticos, siempre que estén asociados a actividades laborales.
Comprobantes fiscales
El SAT informa que para que estos gastos sean deducibles es necesario presentar comprobantes fiscales válidos y demostrar que son necesarios para la actividad desempeñada.
De acuerdo con el artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) los empleadores están obligados a proporcionar las herramientas y materiales necesarios para que sus empleados realicen sus actividades. Asimismo, los patrones no pueden exigir a los trabajadores asumir los costos derivados del desgaste de estos recursos.
Regulación del home office
Debemos recordar la entrada en vigor de la Norma Oficial Mexicana NOM-037-STPS-2023, misma que regula las condiciones laborales de quienes trabajan bajo esta modalidad. Las principales disposiciones de esta normativa respecto al home office contemplan lo siguiente:
Derecho a desconexión al finalizar la jornada laboral.
Contribuciones obligatorias del empleador al pago de servicios como internet y electricidad, principalmente.
Mobiliario adecuado
Provisión de mobiliario adecuado para garantizar condiciones ergonómicas en el lugar de trabajo como la silla.
Cumplimiento de horarios acordados entre empleador y empleado.
Reversibilidad del teletrabajo, permitiendo a los trabajadores regresar al esquema presencial si así lo requieren.
Dicha ley busca equilibrar las responsabilidades entre trabajadores y empleadores, estableciendo un marco que promueva la productividad sin sacrificar el bienestar de los empleados.
De este modo, el home office sirve como una herramienta eficaz que permita la productividad sin afectar las condiciones de los trabajadores ni su economía.
