Pasar al contenido principal
x

La Carrera Panamericana: Cinco cosas que debes saber

Foto(s): Cortesía
Redacción

Con 3 mil 500 kilómetros, carreteras serpenteantes y alturas variables, la Carrera Panamericana, que cruza México de frontera a frontera, se convirtió en una de las competencias más emblemáticas del automovilismo.

 

En ella, corrieron pilotos como Juan Manuel Fangio y Carrol Shelby; su fama dio nombre a los Porsche Carrera así como a la parrilla Panamericana de Mercedes-Benz; la complejidad de sus caminos la puso al nivel de competencias como la Targa Florio y la Mille Miglia. Y este viernes, cuando la edición 2020 arranque, cumplirá 70 años. Aquí te contamos 5 datos que debes conocer de la Panamericana. 

 

 

1 De alta dificultad

 

 

Con velocidades superiores a los 160 kilómetros por hora y escarpados caminos, la Panamericana obtuvo pronto el renombre de una competencia feroz y de alta peligrosidad para los conductores. Durante la primera edición de 1950, el piloto guatemalteco Enrique Hachmeister conducía su Lincoln a 185 kilómetros por hora cuando no logró tomar una curva y terminó por volcarse.

 

 

Hachmeister se convertiría así en la primera víctima fatal de la competencia, que, a lo largo de los 5 años que duraría su primera etapa habría de cobrar la vida de 27 competidores, lo que la convirtió en una de las carreras más mortales del deporte motor. 

 

 

2 Un piloto excepcional

 

 

Ayrton Senna y Jackie Stewart lo reconocían como el mejor piloto de todos los tiempos: Juan Manuel Fangio, 5 veces campeón de la Fórmula 1, también enfrentó el reto de la Carrera Panamericana. El argentino llegó a México para correr en un Lancia D-24 el cual había preparado especialmente para esta carrera.

 

 

Fangio mantenía una reñida competencia con los punteros, pero sin lograr ganar ni una sola de las etapas. Habría de sobreponerse al choque con una piedra, lo que dañaría el eje trasero de su Lancia, y a la muerte de su amigo, el piloto Felice Bonetto, accidentado en Silao.

 

 

Pese a no hacerse con la victoria en ninguna de las fases y tras el abandono del primer y el segundo lugar, Fangio se convertiría en el ganador de la cuarta edición de la Panamericana y en el único piloto de Fórmula 1 en conquistarla. 

 

 

3 Registro metódico

 

 

A la Carrera Panamericana de 1952 arribó un bólido que parecía predestinado a ganarla. Pesaba sólo 870 kilos, entregaba 180 caballos de potencia y era capaz de alcanzar los 240 kilómetros por hora: el Mercedes-Benz 300 SL, con sus icónicas puertas de ala de gaviota pisaba el suelo mexicano.

 

 

Tres equipos utilizarían al deportivo alemán en dicha edición, uno de los cuales estaba compuesto por el piloto Karl Kling y su acompañante Hans Klenk.

 

 

Pendientes pronunciadas, cambios abruptos de dirección y curvas traicioneras eran los retos que debían enfrentar conductores y copilotos a lo largo de 3 mil 200 kilómetros, por lo que Klenk optó por ir tomando anotaciones de las distancias y los obstáculos que aparecerían a lo largo del recorrido. Sin saberlo todavía, Klenk había dado vida al libro de ruta, un instrumento fundamental para el rallismo. 

 

 

4 Accidentada victoria

 

 

Precisamente fue la mancuerna de Kling y Klenk la que vivió uno de los accidentes más recordados de la Panamericana. Se encontraban corriendo en la primera fase de la competencia, en el tramo de 530 kilómetros que separa a Tuxtla de Oaxaca.

 

 

Tras tomar una curva a 200 kilómetros por hora, un buitre, o animal de dimensiones similares, se estrelló y perforó el parabrisas provocando que esquirlas brincaran en el habitáculo, algunas de éstas terminarían por impactar en el rostro del copiloto, quien a su vez perdió la consciencia por un instante.

 

 

La imagen de ese día sería la del 300 SL con el vidrio perforado y un Klenk descendiendo del vehículo con el rostro ensangrentado. Las heridas no fueron de gravedad y, según se dice, tras inspeccionarlas, el médico lo daría de alta con un "vaya con Dios". En tanto, para evitar futuros accidentes, el equipo alemán soldó ocho barrotes en el parabrisas.

 

 

Finalmente, el 300 SL piloteado por Kling y Klenk habría de arribar a Ciudad Juárez, donde se ubicaba la meta, con un tiempo de recorrido de 19 horas, poco más de media hora de ventaja sobre el segundo lugar. El libro de ruta del navegante había demostrado su eficacia. 

 

 

5 El fin de una época

 

 

Tras un accidente en Las 24 Horas de Le Mans que cobró la vida de 83 espectadores en 1955, el Gobierno mexicano terminó por cancelar la organización de la Carrera Panamericana. Sin embargo, su éxito había sido palpable, no sólo por convertirse en un escaparate de México para el mundo, sino también por la inmensa popularidad que ganó entre el público del País.

 

 

Se estima que más de 2 millones de asistentes acudieron a lo largo de sus 5 ediciones para presenciar el paso de los autos de carrera. Y, finalmente, en 1988 la competición volvió a la vida como un rally para autos clásicos, cuya edición 2020 arranca este fin de semana.

 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.