Pasar al contenido principal
x

Inmenso pesar

Foto(s): Cortesía
Redacción

CHAPECÓ, Brasil.- Seis jugadores, un puñado de empleados y un pesar inmenso. Eso es todo lo que le queda al Chapecoense.

 

El accidente ocurrió cuando el equipo viajaba para disputar el encuentro de ida de la final de la Copa Sudamericana. Sólo tres jugadores sobrevivieron, y todos se recuperaban en un hospital en Colombia: el zaguero Helio Samper, apodado Neto; el contención Alan Ruschel y el arquero Jakson Follman, quien sufrió el martes la amputación de la pierna derecha.

 

 

A la hora en que originalmente esperaban estar en casa, mirando el partido por televisión, más de 22 mil seguidores del Chapecoense concurrieron en cambio a la Arena Condá para vitorear a su equipo, llorar, conmoverse con homenajes en video.

 

 

"¡Que lo escuchen en todo el continente! ¡Siempre recordaremos campeón al Chapecoense!", dice el cántico.

 

 

Los familiares de las víctimas se colocaron en el centro de la cancha, mientras el público coreaba uno a uno los nombres de los jugadores. Hubo también una muestra colectiva de afecto para el niño Carlos Miguel, de 5 años, quien se disfraza como la "mascota" del equipo. Muchos llegaron a temer que el pequeño hubiera estado en el avión.

 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.