Por Redacción NOTICIAS
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió al paso de las críticas generadas por el alto costo de los boletos para la Copa del Mundo de 2026 y defendió la política de precios del organismo internacional. El dirigente aseguró que los ingresos obtenidos durante el torneo son fundamentales para sostener el desarrollo del futbol en distintas regiones del mundo, especialmente en países donde la actividad depende en gran medida de apoyos económicos.
Durante un encuentro reciente con medios y representantes del sector deportivo, Infantino explicó que la Copa del Mundo es prácticamente la principal fuente de financiamiento de la FIFA, ya que se realiza una vez cada cuatro años y en un periodo relativamente corto. Señaló que los recursos recaudados en ese evento se destinan posteriormente a programas, infraestructura y proyectos que buscan fortalecer el futbol a nivel global durante los años siguientes.
Las declaraciones surgieron en medio del debate provocado por la actualización del sistema de venta de entradas para el Mundial 2026, donde se introdujeron nuevas categorías de asientos en zonas privilegiadas de los estadios. Estas localidades, ubicadas en las primeras filas, comenzaron a comercializarse con precios más elevados que los boletos tradicionales de mayor costo, lo que generó inconformidad entre aficionados y especialistas.
La FIFA sostuvo que estos cambios responden a una estrategia de segmentación que busca ofrecer distintas experiencias a los asistentes, aunque reconoció que el ajuste ha provocado cuestionamientos sobre la accesibilidad del evento para el público general. Pese a ello, el organismo reiteró que su prioridad es garantizar la viabilidad financiera de los torneos y continuar impulsando el crecimiento del futbol en todo el mundo, en vísperas de la justa mundialista que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.
