En una fiesta popular se convirtió la arrancada ceremonial de La Carrera Panamericana 2018, que partió anoche del andador turístico frente al templo de Santo Domingo de Guzmán de la ciudad de Oaxaca de Juárez, Oaxaca.
Después de entonarse el Himno Nacional Mexicano, los fuegos pirotécnicos iluminaron e hicieron retumbar el cielo de Oaxaca, mientras una a una, tomaron la salida cada una de las tripulaciones, nacionales y extranjeras que participan en la legendaria competencia de autos clásicos tipo rally de seguridad.
El secretario de Turismo de Oaxaca, Juan Carlos Rivera Castellanos, acompañó al director general de La Carrera Panamericana, Eduardo León Camargo, para dar el banderazo de salida a los competidores.
A bordo del auto que lleva por nombre El Commander, la tripulación integrada por el piloto francés Hilaire Damirón y la navegante brasileña Laura Damirón, fue la primera en tomar la salida, ante cientos de espectadores oaxaqueños que abarrotaron el andador turístico de la Verde Antequera.
La algarabía se hizo sentir en la noche de fiesta, cuando el piloto oaxaqueño Emilio Velázquez, quien en brazos cargó a su hijo del mismo nombre, subió a la plataforma de salida para arrancar el poderoso Golden Tiger, un Studebaker Champion 1953, en el que en este año lleva como navegante al también oaxaqueño Christian Coronel.
La fiesta continuó anoche mientras los autos tomaron la salida para realizar un corto recorrido por céntricas calles de la capital oaxaqueña, para que los tripulantes se dirigieran a sus respectivos hoteles, y alistarse para cubrir la primera etapa de La Carrera Panamericana 2018, que se disputa este viernes en la ruta Oaxaca - Llano de las Flores - Oaxaca.
