Uno de los luchadores que continúa en la memoria de los oaxaqueños es El Tétrico, quien nació el primero de abril de 1953 en el barrio del Ex Marquezado, quien al ver luchar al Zorro y al Monarca, le nació la pasión por la lucha libre.
En el año de 1966 empezó a entrenar en el Gimnasio Municipal que funcionaba en la cárcel grande ex convento de Santa Catarina, cuando contaba con trece años de edad y durante cuatro años estuvo aprendiendo cada uno de los secretos de la lucha libre que le enseñaron sus maestros Xicoténcatl, Indio Comanche y Relámpago Gómez, con quienes al igual de otros jóvenes de la época andaban en busca de un gimnasio.
Y es que, después de la cárcel grande se fueron a la calle de Morelos, continuaron en la Pepsi Cola, después a la capilla de la colonia Alemán, a periférico y Díaz Ordaz, a Morelos y Reforma, a la colonia Linda Vista calle Matamoros y el Punto y en la casa del Monarca en la calzada Niños Héroes.
A los 17 años de edad hizo su debut en el deportivo Bomberos que se encontraba ubicado en el Deportivo Bomberos, frente a El Increíble. En sus inicios El Tétrico se cobijó en el bando de los rudos, sin embargo, su carisma, profesionalidad lo convirtió en un científico.
En su época tuvo como rivales a luchadores como Flecha Uribe, Julio “Relámpago” Gómez, El Conde, Baby Black, “Blue Flash” personaje al que le daba vida El Cardenal q.e.p.d., los poblanos El Brujo y El Kingo, Mazambula, Ponzoña, La Garra, José Luis Mendieta “El Faraón”.
Entre las figuras locales y estrellas nacionales que alterno durante su vida profesional, destacan Julio “Relámpago” Gómez, Birdman, Jhony Moguel, El Enfermero, Darka, La Sombra Vengadora, El Espectro, Los Astros.
En su vitrina de trofeos guarda celosamente la máscara que le ganó al luchador Águila Suriana y la de los Marineros que ganó al lado del Mastín en una lucha de parejas.
Este personaje era programado en las diferentes arenas de la capital oaxaqueña en luchas intermedias, sin embargo, gracias a su entrega y profesionalismo cada fin de semana era programado fuera de la entidad en las luchas semifinales y estelares en cuadriláteros de Puebla, Veracruz y Chiapas, gracias a las promociones de Acosta en Veracruz; Pepe Mendieta en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Coutiño y Kung Fu en Tapachula y con los oaxaqueños Vértigo, Monarca y Chávez Junior.
Fue precisamente su amor a este deporte que los conocimientos que adquiría en las diferentes arenas en las que se presentaba, los compartía con los jóvenes que acudían a su gimnasio ubicado en la calle de Manuel Negrete, donde enseñaba los primeros pasos básicos para dedicarse a este rudo deporte, pero sobre todo, que el gimnasio era el lugar donde se aprendían diariamente nuevas llaves y contrallaves.
Fueron precisamente las llaves Estrella Triple, El Sepulcro y La Carroza de su creación, con las que daba cuenta de sus rivales y con las que lograba la ovación del respetable que reconocía su profesionalismo, carisma y entrega en cada uno de los encuentros en los que se presentaba, dejando siempre un buen sabor de boca, pero sobre todo, la admiración de los pequeños.
Recordó que en nuestro estado llegó a ser tan odiado, también fue ovacionado por la afición de Bomberos de prolongación de Xicoténcatl, la Arena Oaxaca y en el Puerto de Salina Cruz.
Al Tétrico no le faltó nada por hacer, logró estar con los grandes, así consideró que las metas que se trazó están cumplidas.
Refirió que la lucha libre es un espectáculo donde no existen clases sociales, es un deporte en el que se reúnen familias enteras las cuales disfrutan de un espectáculo en el que cada uno de los luchadores invierten horas de trabajo y esfuerzo en el gimnasio.
Aunque en la actualidad los jóvenes con dos o tres vuelos pretenden llegar a la cima, sin siquiera saber lo más elemental, son luchadores de Facebook y aunque jóvenes, se les acaba el aire al momento de estar arriba del encordonado, de lo cual se percata el público oaxaqueño, al cual no se le puede engañar fácilmente, por lo que, recomendó a los aspirantes a ser luchadores, que busquen un buen instructor, pero sobre todo, que asistan al gimnasio.




