Julio César Sánchez García / Colaboración
Uno de los jóvenes que siguió su pasión cuando tenía escasamente 17 años y cursaba el bachillerato en el Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios y Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios (CBtis) 26, Federico Cruz Díaz.
Sincero, sencillo recordó que inició sus entrenamientos en el Gimnasio Municipal con el señor Rigo Cisneros, “antes, ya había entrenado artes marciales y como un año lucha libre; regresé a las artes marciales y al box, y del 2010 a la fecha en la lucha libre”.
“A estas alturas de mi vida, me apasiona tanto el box como la lucha libre y el wu shu, cada uno con su propio reglamento, pero al final de cuentas, son de combate, pero sobre todo nos enseñan valores, siempre y cuando lo llevemos con disciplina”.
Para él, cada deporte premia a uno con su trabajo. En la disciplina de wushu él fue seis veces medallista nacional; mientras que en el box ocupó el tercer lugar nacional en la categoría de primera fuerza.
Y en el maravilloso mundo de la lucha libre, bajo el nombre de Teddy Lee, “nunca pude destacar y repuntar como me hubiera gustado”.
Él empezó a ser referí en las artes marciales, la cual se basa mucho en el boxeo, “mis maestros me inculcaron que primero está la integridad del boxeador, tu contendiente o de la persona que estás refereando por encima de las redes, siempre me formé con esa disciplina de cuidar al boxeador, al atleta”.
Esa misma mentalidad cuida en los luchadores, ya que al combinarlos con el espectáculo y un poquito con el deporte, es un poco más complicado, saber en qué momento accionar y en qué momento no”.
El momento en que es una lesión real “eso es lo que te da la experiencia, y el hecho de haber luchado, en haber estado en ambos bandos y el estar como ellos, fue para saber qué se siente cada castigo, la expresión de cada luchador, para saber si está bien o no”.
Su primera actuación como réferi fue en el 2013 o 2014, “no llegó algún referí y me subí, primero como el Turcas y luego como el Botas; después en la Arena Mastín Tercero, por el mes de abril de 2018 me inicié como El Sonrisas, aunque en ese año todavía me invitaban a luchar como Teddy Lee”.
En la Arena Mastín Tercero inició su hermano Marlos Lee, con quien hizo una pareja explosiva: “las primeras luchas de mi hermano fueron importantes porque era un personaje significativo, el hecho de continuar con las artes marciales con la lucha libre”.
Consideró que faltan oportunidades para los luchadores oaxaqueños, por parte de los empresarios, pero también el compromiso por parte del luchador para dar un buen espectáculo, “necesitamos más espacios, pero también comprometernos”.
“La lucha que más me ha gustado referear, a la fecha, son dos, no tengo una favorita, porque cada una es por algo. La primera fue la de Místico, que se realizó en Ejutla de Crespo, hace poco; la otra con los Circle Clow, es la más escandalosa que he escuchado arriba del ring”.
Finalmente, solicitó al público amante de este deporte, que lo siga, que aún existe talento, que asista a las arenas a ver un buen espectáculo, “de mi parte siempre le invitó a practicar algún deporte”.
