El robo es uno de los delitos que más se comenten en la capital del estado y sus colonias.
La principal modalidad es la de carteristas y paqueros, debido a ello, la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez aplica desde hace varios meses el operativo “Urbano Seguro”.
El Subdirector Operativo de la corporación, Marcos Fredy Hernández López, dice que debido a ello, mantienen dicho operativo, el cual se realiza de manera sorpresiva en las diferentes rutas del transporte público, principalmente los autobuses del servicio urbano y suburbano.
El jefe policial señala que los carteristas han sobrevivido por años, incluso hay bandas que ahora están en la tercera generación, como es el caso de la mujer identificada como “La Serrana”, quien prácticamente se ha retirado del oficio, pero actualmente sus hijos, nueras y nietos siguen sus pasos.
Otras mujeres que encabezaban las bandas de carteristas en la ciudad son “La Morena”, “La Maruca” y “La Diabla”, quienes presuntamente tienen relación de compadrazgo entre las cuatro, por lo cual se apoyan para “trabajar”, ya que mientras unas operaban en los mercados, otros lo hacían en los autobuses del transporte urbano.
“La Serrana” tiene un largo historial delictivo, tan solo en la Policía Municipal cuenta con infinidad de ingresos por dedicarse al robo, sin embargo, son muy contados los casos en que fue consignada a la autoridad ministerial.
Y es que aunque parezca increíble, los carteristas tienen a sus abogados defensores de cabecera, quienes hacen lo imposible para que no sean consignados, de ahí que cuenten con “pocos” antecedentes penales.
Modus operandi
Las bandas de carteristas operan en grupos de tres a cuatro personas.
Primero escogen a su víctima; la primera persona sirve de bloqueo, ya que se encarga de taparle el paso, en ese momento pasa otra que simula chocar con ella y en ese momento le sustrae la cartera del bolso o pantalón.
En ese momento aparece otra persona, quien se encargará de escapar con el producto del robo y quien prácticamente nunca es detectado por la víctima o los testigos.
La última persona, que se lleva el producto del robo normalmente no es detectada por la víctima, quien delata a la primera y segunda persona.
Al intervenir, la policía inspecciona a las dos víctimas y no les encuentra las pertenencias, por lo que muchas veces, los ofendidos ya no los señalan, mientras que otros, aún cuando no les aseguran sus pertenencia, exigen que sean detenidos y presentados ante el Juez Municipal.
La estrategia
Las bandas de carteristas operan en los autobuses principalmente cuando llevan sobrecupo, ya que así no son detectados. De igual forma lo hacen en los mercados, donde aprovechan la presencia de varias personas para poder operar.
De acuerdo con testimonios de policías, los carteristas normalmente utilizan dos playeras o dos camisas, ya que luego de consumar un robo, se despojan de una prenda y con la que se quedan es de otro color y tipo, esto, con el fin de confundir a la ofendidos y a los mismos policías.
Cuando un integrante de la banda es detenido, de inmediato se comunica con sus cómplices, a quienes les cuenta la estrategia que van a seguir para evitar que sean consignados a la Fiscalía General del Estado.
Mientras se realiza el protocolo de guardia y custodia, un familiar o amigo del detenido contacta con el ofendido para pedirle que retire los cargos, ya que éste nunca cometió el robo.
La “negociación” depende del monto del robo. Primero ofrecen una cantidad mínima y así van aumentando, hasta que normalmente logran convencer a la parte ofendida, a quien le advierten que en caso de seguir con la denuncia, va a perder todo el día y no va a recuperar nada, por que se irán a un “proceso”.
Cuando no han logrado que el ofendido se retracte, finalmente aceptan cubrir todo el monto de robo, en ocasiones las cantidades van desde los 5 mil a los 30 mil o 50 mil pesos.
Así es como evitan llegar a la Fiscalía General del Estado y ser consignados al juez penal en turno.
Urbano Seguro
A fin de evitar el robo en los autobuses del transporte público, la Policía Municipal aplica el operativo “Urbano Seguro”, por lo que en los distintos recorridos, los elementos suben a la unidad, platican con el conductor y los pasajeros.
“El modelo de Proximidad Social señala que el policía debe tener contacto con las personas, por lo que actualmente los elementos suben al autobús y dan recomendaciones para evitar robos, como no portar objetos a la mano y asegurar sus bolsos o mochilas”, precisa el jefe policial.
Precisa que los robos se daban principalmente en el trayecto a Santa Rosa, Pueblo Nuevo, San Martín y la agencia de Cinco Señores, por lo que se ha reforzada la seguridad en esas zonas.
“Tenemos elementos en la calzada Porfirio Díaz, Heroico Colegio Militar, San Felipe, en la zona norte, así como en las rutas que van de la central hacia Santa Rosa y Pueblo Nuevo, donde había más incidencias, pero actualmente, el robo en su modalidad de carteristas ha descendido”, refiere.
En ese sentido, llamó a la ciudadana a que cuando viaje en las unidades del transporte urbano tome medidas preventivas y deje por un momento el teléfono celular, ya que también hay delincuentes dedicados exclusivamente al robo de teléfonos.
