Con la consigna de ¡Justicia!, madres de familia del jardín de niños 30 de abril, Santa María Atzompa, tomaron las instalaciones del plantel para exigir una investigación a fondo y sanción contra un docente señalado de presunto abuso sexual cometido en contra de un niño de cuatro años.
La toma de las instalaciones se mantiene desde el pasado viernes como medida de presión para que el caso, revelado por la víctima, no quede impune.
De acuerdo con las madres de familia, el abuso sexual habría ocurrido dos semanas atrás, sin embargo, por intervención de la directora del plantel Xóchitl Reyes, no había sido denunciado penalmente ante la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca (FGJO) bajo argumento de que lo anterior generaría la estigmatización hacia el menor de edad.
Sin embargo, al considerar que el personal docente y administrativo pretendían encubrir al maestro Felipe M., señalado directamente por el niño, decidieron dar a conocer la problemática a la totalidad de padres y madres de familia, además de proceder penalmente.
Así, el pasado sábado sostuvieron una asamblea en la que determinaron solicitar ante el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) la remoción de la plantilla laboral conformada por una directora, ocho maestras, un maestro, 2 intendentes y una psicóloga.
De igual manera demandaron que se realice una valoración psicológica a la población escolar, ya que temen que pueda haber más casos. La sospecha se funda en que el menor que reveló haber sido objeto de tocamientos, no era alumno en el grupo del docente.
“Se nos enchina la piel de solo pensar que nuestros hijos pudieran estar en manos de ese profesor”, señaló Alicia Hernández Sánchez, quien junto con Jazmín López López, Jaqueline Dania López y Zuly Clemente Maldonado, encabezaron la conferencia de prensa,
Además de haber contado a sus familiares lo ocurrido - de acuerdo a lo indicado por las madres de familia- el niño presentó comportamiento asociado al abuso sexual como son regresión en su conducta (mojar los pantalones), irritabilidad y llanto fácil, temor a asistir a la escuela y pérdida del apetito.
“Queremos que se actúe y no vamos a parar”, declaró Zuly Clemente.
