Compañeros de trabajo, amigos, familiares y autoridades en materia forestal realizaron un homenaje póstumo para dos brigadistas que perdieron la vida durante el presente año, mientras sofocaban el fuego en comunidades de la entidad oaxaqueña.
En el marco del día del Combatiente de Incendios Forestales, celebrado el 11 de julio, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y la Comisión Estatal Forestal (Coesfo), entregaron reconocimientos a decenas de elementos que participaron en la temporada de incendios 2016, misma que dejó 20 mil 856 hectáreas dañadas.
Los héroes anónimos
El Centro de Educación y Capacitación Forestal No. 2 (Cecfor) ubicado en Santa María Atzompa, sirvió como escenario para entregarle una placa conmemorativa a los familiares de Jacobo Avendaño Guzmán, brigadista con 26 años de experiencia, quien falleció el 15 de abril al quedar atrapado entre las llamas, cuando intentaba sofocarlas en Santa Cruz Huatulco, región de la Costa, así como a la familia de Pantaleón Antonio, brigadista comunitario que el 18 de enero dejó de existir al defender el bosque de Santo Domingo Yosoñama en la Mixteca.
Entre lágrimas, la esposa e hija del trabajador de la Conafor originario de Santa Catarina Ixtepeji, Sierrra Norte, recibieron la placa conmemorativa, la abrazaron y enseguida el minuto de silencio inundó el espacio de luto.
"Tengo sentimientos encontrados, es bonito que reconozcan a mi esposo pero es triste recordar cómo terminó, él platicaba que su trabajo era peligroso pero le apasionaba el contrafuego, decía que así se apagaba más rápido la lumbre", sostiene cabizbaja la señora Francisca Yescas Vicente, madre de Verónica Avendaño Yescas, para quien la memoria de su padre representa un ejemplo de amor al trabajo y a la naturaleza.
El gerente estatal de la Conafor, Carlos René Estrella Canto, señaló que en la entidad existen 64 brigadistas de esta dependencia, quienes ganan entre 7 mil y 20 mil pesos mensuales dependiendo de la cantidad de fenómenos naturales que ocurran; además, cada elemento cuenta con un seguro de 250 mil pesos en caso de desgracia.
Trágica historia
El 4 de mayo de 2014, cambió la vida del jefe de brigada Emilio Rosas Osorio, pues tres de los hombres a su mando fueron superados por el fuego; su hogar, así como la corporación, se llenaron de luto.
"Llevaba seis años de experiencia y decidimos hacer dos flancos entre los 15 pobladores y ocho brigadistas oficiales que acudimos a sofocar las llamas en Llano la Vista de Santiago Tilantongo; el error fue no planear una ruta de evacuación y en cuestión de minutos ocurrió la tragedia", narra con tristeza el esposo y orgulloso padre de tres hijos.
Con nostalgia que se refleja en su rostro, el trabajador de la Conafor con 12 años de experiencia, recordó que en esa ocasión el siniestro comenzó un día antes de la desgracia alrededor de las 16:00 horas, consumió 200 hectáreas y "misteriosamente" tras el cobro de vida cuatro horas después terminó por sofocarse. La contingencia ocurrió en una línea de fuego de 100 metros.
En memoria de Carmen Sebastián, Esiquio Vásquez y Gustavo Palacios, el operativo asegura que su corazón se hace y late más fuerte al ver el fuego, y mediante un discurso exhortó a sus compañeros a trabajar en equipo, a la sociedad a prevenir los incendios y colaborar con las brigadas, conscientes de que "podrán incendiarse los bosques, pero jamás se extinguirá la voluntad de un brigadista".
Rinden homenaje a brigadistas fallecidos
