La empresa noruega DNV, encargada de la investigación del desplome del Metro en Ciudad de México, entregó los resultados de su análisis y determinó que las trabes del viaducto elevado de la Línea 12 que se colapsó, se pandearon, lo que causó que parte del tramo elevado se distorsionara y aparecieran grietas, perdiera resistencia y se desplomara el pasado 3 de mayo, lo que causó la muerte a 26 personas y decenas de lesionados.
El dictamen indica que los pernos tenían soldaduras mal aplicadas y fallaron, además de que se detectaron pernos faltantes y algunos materiales no cumplieron con las normas mínimas establecidas para este tipo de edificaciones.
También se detectaron diferencias en vigas metálicas y grietas en soldaduras y se localizaron cinco zonas de fracturas en la estructura colapsada del tramo siniestrado.
Se informó que los peritos revisaron piezas de concreto, acero, rieles y trenes y tomaron muestras para análisis químicos, de tensión, entre otros.
De igual modo se determinó que el incidente ocurrió entre las columnas 12 y 13.
En este sentido, Jesús Esteva, secretario de Obras y Servicios, dio lectura al resumen ejecutivo e indicó que el viaducto elevado ya presentaba deficiencias antes de los sismos de septiembre de 2017, las cuales no eran perceptibles a simple vista, según anotó.
Por su parte, el director de DNV México aseguró que cumplieron con la entrega del dictamen que cuenta con resultados de pruebas de materiales y simulaciones computacionales para determinar la causa del colapso de este tramo del Metro.
Finalmente, Myriam Úrzua, secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, indicó que el documento de resultados consta de 180 páginas y será publicado en la página de internet de la instancia.
