“Le vamos a poner Esmeralda, se ve hermosa”, fue la expresión de la pareja formada por Roberto y Ana, al recibir regalada a la pequeñita de 47 días de nacida, pero que 15 horas después tuvieron que entregarla porque su madre había denunciado un supuesto robo en la Fiscalía General del Estado.
NO LA QUERÍAN ANTES DE NACER
A las 02:47 horas del 6 de abril del 2017, una bebé nació en una habitación ubicada en la calle 83 de la colonia El Chamizal en Santa Lucía del Camino, pero 47 días después, su madre decidió regalarla y quizás por remordimiento denunció un robo de infante, lo cual fue desmentido por la Fiscalía General del Estado al hallar a la pequeña en el seno de una nueva familia que prometía darle todo y hacerla crecer.
Martha G.R., de 32 años de edad, rentó una vivienda ubicada en la calle 83 de la citada colonia, pero su esposo la dejó con tres hijos (dos niñas y un varoncito que ahora tienen 16, 14 años y 11 años) para marcharse a los Estados Unidos.
Al poco tiempo, el hombre se olvidó de Martha y por lo cual la mujer empezó a luchar por sacar adelante a sus hijos, y en la colonia se dedicó a la elaboración de tortillas.
“Es una mujer muy trabajadora”, relató un vecino del lugar, al indicar que desconocía los motivos que tuvo para regalar a su niña.
El lugar del supuesto robo, los vecinos dijeron que nadie se percató de nada.
Después de varios años de esperar a su esposo, Martha decidió rehacer su vida, según relataron y conoció a un hombre, con quien tuvo una relación, pero la abandonó estando embarazada.
“Dicen que tuvo a su niño, eso fue hace dos años (2015), pero también lo regaló”, confió una vecina de la calle.
Tras su fracaso, la mujer quedó sola y sacando adelante a sus hijos. Tiempo después conoció a otro hombre con quien empezó a tener una relación y volvió a embarazarse.
Todo iba bien, pero cuando tenía cinco meses de embarazo, su pareja falleció de un paro cardiaco.
Desde ese momento, la mujer había decidido dar en adopción a la pequeña porque decía que no podía mantenerla. Nunca acudió a una cita médica, le contó a su vecina y el parto fue en su vivienda, pero a pesar de ello, la pequeña que hoy tiene 49 días se ve sana.
DENUNCIA EL ROBO DE LA NIÑA
A las 21.30 horas del martes, Martha, compareció ante la autoridad ministerial para denunciar el robo de la pequeña de 47 días de nacida.
Dos hombres portando armas de fuego la interceptaron en la calle de Río Chiquito y avenida Ferrocarril en la colonia El Chamizal y se llevaron a la menor en una camioneta de color negra.
Tras la denuncia, la Fiscalía General del Estado emitió la alerta Amber y las corporaciones policíacas acudieron a las terminales de autobuses, pero no obtuvieron resultados positivos.
El miércoles, a las ocho de la mañana, los agentes policíacos arribaron al lugar donde ocurrió el supuesto robo del infante y dijeron que no se percataron de nada.
Por ello, la mujer fue interrogada por segunda ocasión y fue cuando empezó a caer en contradicciones y finalmente aceptó que había regalado a la pequeña y por lo cual llevó a los policías con su vecina y ella a la vez al domicilio del matrimonio.
La pequeña fue recuperada y llevada al sistema DIF, en tanto Martja fue presentada a declarar y las investigaciones continúan.
Ilusionó a una pareja
A unas cuadras, en la colonia 25 de Enero del mismo municipio, Roberto y Ana, formalizaron su relación hace años y su ilusión era tener una hija, lo cual se les había negado.
El lunes, una vecina les informó que Martha estaba regalando a su hija porque no podía mantenerlo.
“Yo platiqué con mi esposo y con mis hijos que ya están grandes y todos aceptaron, ambos nos pusimos contentos porque pensamos que era una bendición de dios”, relata Ana, con tristeza.
Luego de hablar con Martha, acordaron que el Martes sería la entrega de la pequeña. “Nos citamos a las diez y no llegó, me regresé a las 11 a la casa, comí y quedamos a las 13 horas, pero tampoco llegó”, relata la mujer.
A las tres de la tarde, la mujer dijo que a las cinco de la tarde entregaría a la niña y lo cual se realizó a unos metros de su domicilio en la colonia El Chamizal.
Ana, con la pequeña en brazos, tomó un taxi para dirigirse a su domicilio y enseguida la llamó Esmeralda.
“No dio lata, le compramos pañales, leche, nosotros pensamos darle todo y le dije a la señora que me firmara un papel y lo hizo, en el cual ella aceptaba darme a su hija sin ningún problema, pero después no se qué pasó", lamenta.
Las 15 horas en que Esmeralda estuvo en su nuevo hogar, comió, sonrió y fue la alegría de la pareja.
