Tras el traslado del exdiputado local Juan Antonio V.C. a una clínica particular bajo el argumento de presentar dolor en el abdomen, la saxofonista oaxaqueña María Elena Ríos Ortiz, víctima de intento de feminicidio, señaló que el trato preferencial que se le están otorgando al indiciado pone de manifiesto la desventaja en la que ella se encuentra para acceder a la justicia.
“¿Cómo es posible que le den tantos privilegios por un supuesto dolor abdominal?, cuando yo estuve quemada con todas las negligencias en un hospital público durante meses y a mí no me dieron esa preferencia siendo víctima”, señaló.
La saxofonista oaxaqueña destacó que desde el momento en que Juan Antonio V.C. se presentó voluntariamente ante la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca, se observó el trato privilegiado de las autoridades hacia él, además de la falta de información a detalle hacia ella de parte de las instancias involucradas en la procuración de justicia.
“La situación, desde que él se presentó, se sigue repitiendo: a mí no me dan información primero de cuándo se entregó y ahora tampoco de por qué se pospuso la audiencia otra vez, sí me notificaron, porque es su deber hacerlo, pero no me informaron las razones por las cuales se determinó”, dijo.
Ríos Ortiz, quien fuera atacada con ácido en septiembre de 2019, agregó que el argumento expuesto por Juan Antonio V.C respecto de su salud es parte de una estrategia para no enfrentar el proceso penal bajo las condiciones de encarcelamiento como tendría que ser.
“Yo, como víctima y como expareja, lo conozco perfectamente bien, tan bien que yo sé que es un hombre perfectamente sano a pesar de su edad”, destacó.
En entrevista con un medio nacional, la asesora jurídica de María Elena Ríos Ortiz, Ana Katiria Suárez advirtió que “todo el trato preferencial, complaciente, condescendiente y privilegiado a V.C. manda una mala señal de que todo parece indicar que estamos frente a la crónica de una libertad anunciada”.
Por su parte, el exlegislador contrató la firma jurídica “Pratt Straffon” para su defensa, la cual es encabezada por el penalista Carlos Jaime Pratt Straffon y Carla Pratt Corzo, quien es iniciadora del sistema de justicia adversarial en México.
