Israel García Reyes
En el país son muy comunes los llamados "préstamos gota a gota" donde las personas que caen en esta modalidad no solo pierden su dinero al pagar intereses altísimos, sino su tranquilidad y hasta la vida cuando las deudas se hacen impagables.
Quienes solicitan este tipo de préstamos son comerciantes ambulantes o establecidos, amas de casa y más, quienes están urgidos de dinero y no pueden acceder a un crédito bancario, por lo que buscan otras opciones.
Los préstamos ‘gota a gota’ surgieron en la década de los 90 en Colombia; sin embargo, esta modalidad en la actualidad se presenta en 16 países en Latinoamérica y en entidades de la república mexicana.
Primero son ofrecidos con su mejor rostro, pero más adelante quienes los facilitan terminan amenazando, golpeando y baleando a quienes solicitan los apoyos.
Primero te entregan sus tarjetas en pollerías, cremerías, tienditas, tortillerías, hasta en negocios de telefonía celular y otros establecimientos.
Apenas piden una identificación oficial para corroborar el domicilio de quien pide el dinero, lo entregan en minutos y ahí empiezan las extorsiones con los intereses.
Las cantidades que prestan van desde 500 pesos hasta 20 mil pesos, dependiendo de la situación.
Posteriormente visitan el domicilio de los deudores para después visitarlos y extorsionarlos.
Ofrecen cobrarte pocos intereses, pero en una semana las personas ya deben el doble y en dos semanas más del triple, hasta que es imposible de pagar y comienzan los problemas.
Más adelante mandan a los domicilios a sujetos con el rostro cubierto y con armas de alto poder para exigir los pagos, envían videos donde con insultan y amenazan al deudor y a toda su familia. También mandan fotografías donde aparecen personas ejecutadas o imágenes de cadáveres con el fin de provocar miedo.
Quienes prestan el dinero suelen trabajar con grupos delictivos como La Unión o con malos elementos policiacos y aumentan el cobro de intereses.
Por tal motivo, lo recomendable es no relacionarse con estos grupos que pertenecen a la delincuencia organizada.
FOTO: BBC
