César Mayoral Figueroa
Por segunda ocasión, Metropolitan Opera House de Nueva York, termina la temporada 2023-2024 con “Madama Butterfly”, de Giacomo Puccini. La anterior transmisión, que vimos en nuestro Teatro Alcalá, fue en el año 2016.
Esta ópera fue compuesta por Giacomo Puccini después de haber asistido a la representación teatral de la obra de Daniel Belasco. Aunque el drama no tiene las grandes cualidades, Belasco introdujo elementos escénicos novedosos que produjeron un gran interés en Puccini y que supo aprovechar para trasladarlos a la ópera, cuyo libreto compuso él mismo.
En 1900 estuvo tan entusiasmado que habló con Belasco para pedirle autorización para usar el tema. En una entrevista que a este le hicieron sobre su respuesta a Puccini, dijo:
“I agreed at once, and told him he could do anything he liked with the play and make any sort of contract because it is not possible to discuss business arrangements with an impulsive Italian, who has tears in his eyes and both his arms round your neck”.
(Estuve de acuerdo de inmediato y le dije que podía hacer lo que quisiera con la obra con cualquier clase de contrato, porque no es posible discutir de negocios con un impulsivo italiano que tiene los ojos inundados por las lágrimas y con sus brazos alrededor de tu cuello).
Una de las óperas más representadas en el mundo
"Madama Butterfly" es una de las óperas más representadas en el mundo y junto con Tosca, Turandot y La Bohemia, constituye la grandeza musical de Puccini. En ellas se realiza la concepción del género como Drama lírico.
"Madama Butterfly" se desarrolla en una trama bivalente que configura el mundo de los protagonistas: por una parte el mundo occidental, representado por Pinkerton, un oficial de la armada estadounidense, que va a casarse con Cio-Cio, una joven japonesa enamorada de él.
Pinkerton es el marino aventurero que sólo busca disfrutar del placer mientras regresa a los Estados Unidos para casarse con su novia americana. Cio-Cio está sujeta a una sociedad en la que la mujer tiene un puesto muy marginal y sometida a la voluntad de un régimen patriarcal y machista.
El matrimonio puede anularse a conveniencia de Pinkerton, llegado el momento de conveniencia para este. Cuenta, además, con la complicidad de un asistente en Japón. Cio-Cio renuncia al Budismo por amor y entonces es maldecida por sus allegados. Como es de esperarse, Pinkerton regresa a su país y tres años después vuelve para decir a Cio-Cio la verdad: no volverá con ella e incluso se hace acompañar de su novia americana.
Cio-Cio ha tenido un hijo de Pinkerton y este pretende llevárselo a los Estados Unidos. Ante esto, Cio-Cio asume su destino fatal y opta por el sepuku o el suicidio con un puñal de su padre. Este acto es más conocido como Harakiri.
Puccini hizo en realidad seis versiones de la ópera y lo más probable es que veamos la llamada versión estándar. La producción estará a cargo de Anthony Minghella; el papel de Butterfly lo hará Kristine Opolais, bastante ovacionada como Cio-Cio en ocasiones anteriores, y Roberto Alagna hará del oficial de la marina que romperá el corazón de Buttefly.
Como es característico de Puccini, las escenas tienen que ver con situaciones de la vida real y con personajes comunes, configurando la corriente de la literatura llamada verismo.
Una mirada atenta a las ideas rectoras de la obra revela que Pinkerton es el prepotente macho oportunista que se vale de su posición durante su estancia en el Japón, para "disfrutar" de los placeres a su alcance incluyendo la seducción para el goce sexual sin importarle la condición de Butterfly; ella es un objeto de goce contingente, una cana al aire, decimos.
También se revela como un cobarde frente a la esposa japonesa en tanto envía al representante del Gobierno para dar la noticia de su decisión a Cio-Cio.
Por su parte, Cio-Cio representa al amor-pasión, dispuesta a todo sacrificio por el amado. Es personaje trágico del drama: su futuro será la anulación personal radical y absoluta en el Japón: una madre soltera abandonada y burlada, una mujer convertida a la religión del amado, luego de renunciar a la suya.
Butterfly no tiene futuro. Entonces consecuente con la tradición, sólo le queda el suicidio. Puccini se vio fascinado por el dramatismo de la obra teatral y logra con su ópera superarla con mucho.
Grandeza y miseria de la humanidad
Ópera sobre la grandeza y la miseria de la humanidad. No es por menos que la obra se prohibió en los años de la segunda guerra mundial en Estados Unidos. Claro, es una devastadora tragedia, muestra o reflejo de formas de construcción social, no exclusiva del Japón.
En lo que se refiere a la música, Puccini puso todo su entusiasmo por una orquestación incluyendo canciones tradicionales y componiendo melodías en escala pentatónica, como se logra utilizando únicamente las teclas negras del piano.
Hay que recordar que a Puccini se le ha denominado un gran sinfonista. Para mayor entusiasmo y no perderse este sábado disfrutar de "Madama Buterfly", actuará y cantará como Cio-Cio San la sobresaliene soprano Asmik Grigorian.
El tenor Jonathan Tetelman será el cruel marino americano, Oficial Pinkerton, causante diecto de la muerte de Cio-Cio San.
La Mezzo-soprano Elizabeth DeShong hará el rol de la criada Suzuki. Para el papel del Cónsul americano cantará el barítone Lucas Meachem. Y para la conducción estará la también muy afamada directora Xian Zhang, dirigiendo la producción de Anthony Minghella.
