Pasar al contenido principal
x

Con “Los cuentos de Hoffmann” inicia temporada de ópera en el Alcalá

Foto(s): Cortesía
Redacción

César Mayoral Figueroa

Hoy comienza la nueva temporada de ópera, que recibirá la señal desde Metropolitan Opera House en el Teatro Macedonio Alcalá, para ver la primera representación en vivo de Jacques Offenbach, “Los cuentos de Hoffmann”, del ciclo 2024-2025. Esta es una obra que se pone en el escenario con frecuencia en varias partes del mundo, lo cual ya es un buen indicador de sus cualidades para disfrutar.

Dos aspectos coinciden para hacer de esta obra una creación de gran calidad literaria y musical. La composición musical se debe a Offenbach, quien ya era una celebridad en París por sus operetas ingeniosas y llenas de gracia, cuando decidió componer una obra más seria.

Eligió tres relatos de E.T.A. Hoffmann que se caracterizan por su carácter extraño, profundo y divertido a la vez. Hoffman fue un autor polifacético y de gran talento, pues si bien se le conoce como escritor, tuvo actuación como abogado al terminar los estudios de derecho, más también fue dibujante,caricaturista, pintor, tenor y compositor musical; creó una orquesta y compuso mucha música. 

Algunos problemas en su vida fueron producto de su comportamiento escandaloso durante sus borracheras. Menciono esto porque en la ópera el protagonista tiene el mismo nombre Hoffman y es cantante. Bien puede afirmarse que el libreto es autoficción, aunque este se debe a Jules Barbier y Michel Carré.

Con frecuencia se desempeñó como tramoyista, director de orquesta, escenógrafo y arquitecto. Fue también crítico musical de la revista Allgemeine Musikalische Zeitung. Su obra literaria inspiró “El Cascanueces de ” de Tchaikovsky y se sabe que fue admirado por Beethoven y que inspiró a Wagner, a Bellini, a Donizetti y a Schumann.

Tres relatos de Hoffmann

Tres relatos de Hoffmann: “El hombre de arena”, “El consejero Krespel” y “El reflejo perdido” despertaron el interés de los dramaturgos, entusiasmo que derivó en su pieza teatral “Los cuentos fantásticos de Hoffmann”. 

Luego Offenbach se ocuparía de componer la ópera. El compositor fue un violonchelista virtuoso, hijo de un judeo-alemán que ejercía de jazán de la sinagoga. Influyó en Johann Strauss hijo y en Arthur Sullivan. Sus operetas se representan hoy. 

En su infancia, a los 6 años, aprende a tocar el violín pues tenía un talento musical precoz; a los 14 años es admitido en el Conservatorio de París, aunque no se sentía satisfecho y lo abandona al año. De 1835 a 1855 actuó como violonchelista y llegó a ser un famoso director de orquesta. Su deseo fue siempre componer piezas cómicas. La Opéra-Comique  no se interesó en sus obras y en 1855 decidió alquilar un pequeño teatro en los Campos Elíseos para poner sus obras. 

En 1858 compuso su primera opereta de larga duración: Orfeo en los infiernos y durante la década de 1860 compuso al menos dieciocho operetas de larga duración, y más piezas en un acto. Como ejemplo destacan: La bella Helena (1864), La vida parisina (1866) La gran Duquesa de Gerolstein (1867) y La Périchole (1868).

Rasgos característicos de sus obras son: el humor atrevido (intrigas sexuales) y púas satíricas. Desde 1877 se encontraba trabajando en una pieza basada en la obra de teatro, Les contes fantastiques de Hoffmann, de Jules Barber  y Michel Carré. Sufría de gota y a veces había que llevarlo en una silla. Su deseo del momento era vivir para terminar Los cuentos de Hoffmann, lo que no se cumplió, pues dejó la partitura vocal completa y había empezado la orquestación antes de morir. Ernest Guiraud, asistido por Auguste, el hijo de Offenbach, completó la orquestación, con cambios y cortes exigidos por el director de la Opéra-Comique, Leon Carbalho. 

La obra se estrenó el 10 de febrero de 1881 en la Opéra-Comique. En diciembre de 1881 se estrenó en Viena. Guiraud añadió recitativos y posteriormente se hicieron otras versiones. 

El argumento

En cuanto al argumento, se trata de la historia del cantante Hoffmann que al ver a Olimpia le surge el amor por ella; pero esta es obra de Spallanzani que construye muñecas robots con apariencia humana. Hoffman no lo sabe y busca el encuentro con Olimpia.

El constructor ha invitado a personas para hacer la presentación del robot anunciando que este cantará un aria de coloratura. Hay conflictos entre Spallanzani y su colaborador Coppelius que construyó los ojos y desea cobrar su parte por la venta de Olimpia. Amigos de Hoffmann que se dan cuenta de su error de apreciación y tratan de convencerlo de esa verdad pero él no acepta. Habrá un momento de acercamiento llegando Hoffmann a bailar con Olimpia y a declararle su amor. Como Coppelius recibió un cheque sin fondos se apodera de Olimpia y la destruye y así llegará la verdad.

Otro personaje es Antonia, que tiene la ilusión de llegar a ser una cantante famosa. El problema es que si bien heredó la voz de su madre, esta murió de tuberculosis y la del padre de Antonia supone que el uso de la voz precipitó su muerte, de modo que hace prometer a Antonia renunciar al canto. Hoffmann, enterado de esto, pide a Antonia renunciar al canto. 

Sin embargo, Miracle dice a Antonia que su voz no debe perderse y se vale de poderes místicos para hacer hablar a un retrato de la madre de Olimpia para pedirle continúe cantando. Al volver él retrató su condición gráfica, Antonia cae agonizando. Su padre Crespel le habla y cree culpable a Hoffmann. En otro sitio, Hoffmann canta un alegre brindis. Otro personaje siniestro, el Capitán Dapertutto pretende capturar el alma de Hoffman y convence a Giulietta seducirlo. Hay un duelo en el que Schlemil resulta muerto frente al

El poeta y Giulietta toman por equivocación un veneno que Dapertutto preparó para Nicklause, amigo de Hoffmann. Finalmente en el Epílogo, Hoffmann dice que sus relatos terminaron. Jura nunca más amar y que Olympia, Antonia y Giulietta son facetas de la misma persona: la cantante Stella. Queda Hoffmann borracho sobre la mesa; Nicklausse se revela como la musa y le pide: “¡renace como poeta!”. Entra Stella, cansada de esperar a Hoffmann. 

Lindorf se adelanta, Nicklausse explica a Stella que Hoffmann ya no la ama y que Lindorf la espera. Hoffman se despide del amor. Destacan en la Ópera como características: la ironía como recurso narrativo y textura, la vida íntima de los personajes de Offenbach, la ópera como comentario de las bellas artes y la autoficción en la música. 

Esta es de gran inspiración melódica como se constata oyendo la Barcarola, de sobra conocida e interpretada en el repertorio de muchas solistas, considerada una obra maestra del romanticismo. Como dato interesante y sobresaliente cabe mencionar que esta Ópera se representó en México en el año de 1882.

¿Cuándo y dónde?

Sábado 5 de octubre, 11:00 horas, Teatro Macedonio Alcalá, Oaxaca de Juárez. 

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.