“De Crookhey Hall a la colonia Roma” es el título de la exposición que reúne 16 obras de la artista anglo-mexicana Leonora Carrington, que acoge en estos días el Museo de los Pintores Oaxaqueños (MUPO).
Además de que algunas de las obras son parte del acervo de este museo, la muestra está enriquecida con la aportación de coleccionistas privados. La muestra podrá ser visitada en estos días y el 12 de abril de 2026.
Según un comunicado del director del Mupo, Jorge Pech Casanova, fue gracias a la difusión que la coleccionista Nancy Mayagoitia dio a una convocatoria del museo para que coleccionistas particulares aportaran en préstamo obras a la exposición “De Crookhey Hall a la colonia Roma”.
Según Jorge Pech Casanova el museo busca estimular la participación de coleccionistas de arte en las muestras del MUPO, y con la inclusión de obras atribuidas a la artista busca visibilizar posibles hallazgos en colecciones privadas que se conservan en la entidad oaxaqueña.
“El museo hace una invitación a especialistas en la obra de Leonora Carrington para que visiten esta muestra y puedan examinar estas piezas que coleccionistas oaxaqueños han dado en préstamo, a fin de enriquecer una exposición que parte de seis obras gráficas del acervo del MUPO”.
Un asomo a la exposición
Las nueve piezas incorporadas recientemente a la exhibición del MUPO proceden de una colección privada y se trata de ocho grabados y un dibujo original atribuidos a Carrington. Los grabados al parecer forman parte de una edición póstuma del libro de artista “Leonora Carrington”, editado en 1974. El dibujo a pluma fue valuado por el Monte de Piedad Nacional en 2017, instancia que lo atribuyó a la artista inglesa-mexicana.
El museo aprovecha esta exhibición para dar lugar a piezas interesantes y poco difundidas a nivel local, que coleccionistas oaxaqueños deseen dar a conocer a los visitantes por medio de las salas del MUPO.
En cuanto a la exposición de Leonora Carrington, la obra Crookhey Hall, pieza mayor de esta exhibición, proveniente de una colección privada, evoca el castillo donde la artista pasó su infancia y comenzó a imaginar las criaturas fantásticas que pueblan sus pinturas, dibujos, esculturas y escritos.
Además, en esta exposición, el MUPO presenta seis grabados que forman parte de una carpeta de gráfica titulada El Dibbuk, que surgió a partir de la encomienda que le hicieron a Carrington para diseñar el vestuario para un montaje en Nueva York de la obra de Shloime Anski El Dibbuk o Entre dos mundos.
La pintora plasmó en varios dibujos su propuesta, que Luis y Lea Remba procesaron en su Taller de la Gráfica Mexicana para elaborar 11 litografías que componen la serie, ahora diseminada en diferentes países. Las piezas que se muestran en la muestra del MUPO corresponden al acervo de la Colección Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
La carpeta tuvo un curioso destino, pues al completarse la edición de cien ejemplares, las piezas que componían cada conjunto fueron vendidas por separado. Así, por ejemplo, el coleccionista mexicano Jaime Sommer comenzó a localizar obras de dicha carpeta en México y otros países a partir de 1985, hasta que logró reunir las 11 estampas en 1991. Las presentó en diferentes exposiciones en estados de la república a partir de 2010.
Dibbuk es un término hebreo que implica adherirse. El folklore judío del este de Europa explica que el alma errante de una persona muerta prematuramente o por suicidio, está impedida de entrar al Gehenna, por lo cual entra al cuerpo de un ser viviente y se le “adhiere”, obligándolo a comportarse como el difunto y hablando por intermedio suyo con una voz diferente e inquietante. La persona viva puede o no estar enterada de que un dibbuk está ocupando su cuerpo, y puede estar atormentada por dicho espíritu.
La exposición incluye, además, dos ediciones mexicanas de libros escritos por Leonora Carrington: “La trompetilla acústica” y “Cuentos completos”, en las publicaciones del Fondo de Cultura Económica. Estos libros son algunos de los que la artista escribió y que complementan su visión del mundo, en el que son temas centrales la alquimia, la magia y el conflicto de las mujeres con un entorno dominado por la incomprensión masculina.
En la sala Justina Fuentes
Como ya se ha informado, al inaugurar la exposición de la pintora, dibujante y escritora surrealista Carrington, el MUPO impondrá a la sala donde se exhibirán estas obras el nombre de la pintora y grabadora Justina Fuentes, decana de las artistas visuales oaxaqueñas, nacida en Oaxaca de Juárez en 1954 y formada en la primera generación del Taller Estatal de Artes Plásticas “Rufino Tamayo”.
En la misma ocasión, el MUPO impondrá a otra de sus salas de exhibición el nombre de la pintora Irma Guerrero, nacida en 1956 y asimismo formada en la primera generación del Taller “Rufino Tamayo”.
Conócela
Mary Leonora Carrington nació en Inglaterra en 1917. Cuando la niña cumplió tres años su padre Harold decidió trasladar a su aristocrática familia al castillo de Crookhey Hall, que con su arquitectura neogótica se convirtió en uno de los primeros motivos de la pintura de su hija.
Luego de una infancia y juventud complicadas por su rebeldía hacia el sistema educativo, Leonora transitó por diferentes escuelas, hasta que se interesó en el dibujo y la pintura. En 1936, a sus 19 años de edad, la joven acudió a la Academia de Amédée Ozenfant en Londres, de cuyo director escribió: “Era un buen profesor con un ojo clínico y nunca dejaba que te desanimaras”. Sin embargo, el método de enseñanza no la convenció.
En 1937 conoció en Londres al surrealista Max Ernst, y al reencontrarse con él en París, comenzaron una apasionada relación que la llevó a involucrarse con el grupo surrealista en el Café Les Deux Magots. Allí convivió con Joan Miró, André Breton, Pablo Picasso y Salvador Dalí, entre otros. Carrington participó ese año en la Exposición Internacional de Surrealismo en París y Ámsterdam.
En 1938, la artista se fue a vivir con Ernst a pesar de que el alemán estaba casado y el padre de Leonora se oponía a su relación con aquel bohemio de 47 años de edad. La pareja se estableció en una casa de campo en el pueblo de Saint-Martin-d’Ardèche, pero en septiembre de 1939, al comenzar la ocupación nazi en Francia, Ernst fue arrestado y enviado a un campo de concentración. Obligada a huir a España, Carrington comenzó a sufrir un desequilibrio mental.
Para empeorar su situación, la artista fue violada en 1940 por un grupo de milicianos fascistas. La joven calló el ataque, pero eso la condujo a la locura. Internada en un sanatorio por su familia, Carrington escapó de esa institución y se refugió en la ciudad de Lisboa, donde halló asilo en la embajada de México. El escritor Renato Leduc no sólo ayudó a la pintora a emigrar a Nueva York, sino que se casó con ella en 1941. Al año siguiente la artista emigró a México y en 1943 se divorció de Leduc.
En 1944 Carrington conoció al fotógrafo Emérico Weisz, con quien se casó y tuvo a sus hijos Gabriel y Pablo. En el exilio mexicano la pintora pudo reunirse con viejos conocidos del movimiento surrealista, como André Breton, Benjamin Péret, Alice Rahon, Wolfgang Paalen y Bridget Bate Tichenor. Además, la pintora conoció en la Ciudad de México a su colega Remedios Varo, de quien se hizo muy amiga.
La emigrada inglesa vivió en una casa ubicada en el número 194 de la calle Chihuahua, en la colonia Roma Norte de la Ciudad de México. Esta casa fue su hogar y taller durante más de 60 años y hoy es el museo Casa Estudio “Leonora Carrington”.
Continuando su actividad en la pintura y el dibujo, Carrington comenzó a practicar la escultura en bronce en la década de 1980.
Por su destacada producción en pintura, escultura y artes gráficas, Carrington obtuvo el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes en 2005. La artista falleció en 2011, a sus 94 años de edad, en la Ciudad de México.
