Carina Pérez García
Cierto de que en su comunidad se debe apostar por la educación artística y la transmisión de experiencias en las artes, Raúl Armenta (1951, Miahuatlán de Porfirio Díaz) comparte sus conocimientos con las nuevas generaciones en su tierra natal. Convencido de que los niños y jóvenes poseen talento innato, él no sólo ha apoyado la creación de una escuela de pintura en su mismo domicilio, sino que también ha impulsado la reapertura de la casa de la cultura en su municipio.
Creador de más de 20 murales en más de 20 secundarias técnicas del estado, ha recorrido las comunidades para contagiar a niñas, niños y jóvenes de interés en el arte. A través de la pintura ha logrado sensibilizar y trazar nuevos caminos para la formación.
Todo es influencia, “no existe una escuela oaxaqueña de arte”
“No hay una escuela oaxaqueña de arte, todos somos influenciados por todos”, aseguró en entrevista. “Todos trajeron influencias: Tamayo, Toledo y Rodolfo Morales vinieron influenciados porque trabajaron en otros países… No hay una escuela real de arte, es pura influencia. Ahora, los jóvenes están tratando de hacer una obra muy tradicional, pero no vamos a vivir de tehuanitas, hay que hacer de nosotros mismos una obra nueva”.
Raúl Armenta ha incursionado en lo abstracto, en el surrealismo y otras corrientes, de acuerdo a sus necesidades plásticas. Considera que lo más importante para un artista es ser honesto y no copiar, fenómeno que observa ocurre con muchos pintores.
“Yo soy lo que soy y no estoy copiando. El artista debe de ir buscando y viendo los talentos que hay”. También compartió que a él le gustaría que los niños no tengan temor de hacer las cosas. “Estoy trabajando con niños allá en Miahuatlán y hay mucho talento, pero poco apoyo. Estoy dando algunos talleres también a adultos y estamos tratando de rescatar un espacio que es exclusivamente de la Casa de la Cultura de Miahuatlán, pero que autoridades anteriores lo utilizaron como oficinas”.
