Cada 30 de abril, el mundo vuelve la mirada hacia el jazz: un género que, más allá de su historia, sigue funcionando como lenguaje vivo de libertad, improvisación y diálogo cultural. En Oaxaca, esta conmemoración encuentra eco en una escena que, aunque independiente, ha ido consolidando sus propios espacios, públicos y procesos formativos.
En ese contexto, Oaxaca Jazz Lab (OJL) propone una celebración que trasciende el formato de concierto para convertirse en un punto de encuentro entre músicos, estudiantes y audiencia. La cita es este jueves 30 de abril a las 17:00 horas en Gubixi Cowork, en el Centro de la ciudad, bajo un esquema de donativo voluntario y cupo limitado.
El programa reúne tres ensambles que dialogan entre sí desde distintas aproximaciones al jazz: el Ensamble de Swing OJL, dirigido por Jake Sanders; la Big Band Estudio y la Oaxaca Jazz Lab Big Band, dirigida por Paquito Gómez; . Más que una suma de presentaciones, se trata de una muestra del trabajo sostenido que hay detrás de la formación musical en la ciudad.
Hablar de jazz en Oaxaca implica también hablar de comunidad. De espacios autogestivos, de procesos pedagógicos y de una generación de músicos que ha encontrado en este género una vía para explorar su identidad sonora sin perder de vista sus contextos locales.
Así, el Día Internacional del Jazz no se limita a una efeméride global: en Oaxaca se traduce en práctica cotidiana, en colaboración y en la construcción de una escena que, poco a poco, define su propia voz.
Agenda la fecha:
Jueves 30 de abril, a las 17:00 horas, en Gubixi Cowork. Con cupo limitado y modalidad de donativo voluntario.
