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Lila Downs llena de ritmo y alegría al Auditorio Guelaguetza de Oaxaca

lila
Foto(s): Carina Pérez García
Carina Pérez García

Rosas blancas, rosas y rojas, entre ramos de nardos, romero y albahaca, con un tejido de carrizo, protegieron el escenario que pisó Lila Downs, para iniciar su concierto titulado “Conjuro”, en el Auditorio Guelaguetza. El llamado logró convocar a 11 mil asistentes, que participaron en esta invocación musical, fortalecida con el baile y voz de invitados especiales, como las delegaciones de bailarines de varias regiones y dos bandas.

Los músicos de Los Pream abrieron el concierto, puntual, a las 20:00 horas, para luego dejar el escenario a la cantautora oaxaqueña que ofreció un recorrido por su discografía, ponderando sus propias composiciones, que forman parte de su álbum La Sánchez. 

Romero y albahaca custodiando el pedestal del micrófono, para que ella al tomarlo y ataviada con su huipil triqui, trenzas larguísimas y collares de colores brillantes, con un paliacate en la mano, expresara: “¡Qué pasa Guelaguetza!” y comenzara el concierto con “Son del chile frito”. 

De ahí siguieron temas como “Conjuro”, “Dos corazones”, “Toda la noche”, antes de presentar la Danza de los Chilolos de Chalcatongo de Hidalgo, que intercaló para su primer cambio de vestuario. De regreso, Lila Downs vistió como los bailarines de la Danza de los Rubios, de Santiago Juxtlahuaca, que emula a los arrieros mixtecos. Con chivarras, sombrero, máscara de diabla y un saco muy especial.

 

 

Después de “Urge”, “Dos corazones” fue el conmovedor tema en el que hizo un homenaje a Paul Cohen (1953-2022), quien fuera su esposo, compañero, director musical y padre de sus dos hijos. “Aquí me acompaña mi Paul, miren nomás”, expresó al mostrar el saco negro que vistió para este recital, al que la acompañó su familia en el público. 

Este es el primer concierto que la también productora ofrece luego de la transición del también músico, Paul Cohen. La cita no sólo fue conmovedora, sino especial, ya que invitó a delegaciones que no se han presentado antes en el escenario del Auditorio Guelaguetza.

El ritual continuó intercalando o dejándose acompañar por bailarines de otras delegaciones como de Juchitán de Zaragoza, Los Tiliches de Putla Villa de Guerrero, San Andrés Chicahuaxtla, Oaxaca de Juárez con dos delegaciones de Chinas Oaxaqueñas y Zancudos, de Villa de Zaachila. 

 

 

Tortolita”, con la participación de la delegación de San Pedro Amuzgos. Otras de las interpretaciones fueron “La Martiniana”, “Las Marmotas”, “Ni maíz” en la que mostró una pieza de los artistas gráficos Lapiztola

El tercer cambio de vestuario fue un vestido de tiliche, para el que el complemento fue el sombrero. Una de las invitadas especiales fue Lupita Infante, con quien cantó “El feo”.

Después de la segunda hora, el concierto llegaba a su fin; el aplauso, baile y porra del público coronaron una noche única en este recital que marcó el regreso de Lila Downs al escenario oaxaqueño, en el marco de las Fiestas de Julio: Mes de la Guelaguetza.

Su banda La Misteriosa, que la ha acompañado a lo largo de su carrera y más de 11 mil almas reunidas en este emblemático espacio de Oaxaca, corearon canciones como "Mezcalito", "Zapata se queda", "Cariñito", “La cumbia de los moles”, entre otras que conforman el amplio repertorio de esta artista ganadora de seis premios Grammys y que fueron ovacionadas por un público que disfrutó de la velada, de principio a fin.

 

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