La gastronomía está ligada a la historia y la diversidad cultural de los pueblos del Istmo. Resulta imposible hablar de alimentos sin pensar en el Mercadito 40 de San Blas Atempa.
Hay mercados por todas partes, pero el 40 está ubicado en el pueblo zapoteca y es muy reconocido por su amplia variedad de productos y comida, que va, desde casera hasta exóticos platillos para el paladar más exigente.
Algunos platillos que se ofrecen en el tradicional mercado tienen raíces profundas. En estos espacios uno puede adquirir de todo un poco.
El Mercadito 40 es uno de los más emblemáticos de toda la región. Este lugar es un importante centro de comercio donde se reúnen todos los días las familias para vender sus productos a precios accesibles para todos los bolsillos.
A este mercado llegan compradoras de diferentes partes de la región, pues además de degustar los alimentos que se venden en la zona, se puede adquirir otros productos como mariscos, flores aromáticas, decoraciones, plantas medicinales, artesanías y un sinfín más.
Este popular mercado no solo sigue siendo punto de compra de alimentos, sino que también originan centros de encuentro de las familias, algunos para consumir la rica gastronomía y otros para caminar y perderse entre los aromas y olores, afirmó Patricia Desales, vecina de San Blas.
Las calles de San Blas Atempa son un verdadero desfile gastronómico, su variedad de platillos típicos y sus sabores auténticos dejan a cualquiera con el deseo de regresar.
El Mercadito 40 se encuentra ubicado a pocas cuadras de la cabecera municipal. aquí se encuentran muchas cocineras tradicionales con varios años de trabajo que van de generación en generación.
