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La Sociedad de las Poetas / Autorretrato: poema

Foto(s): Cortesía
Redacción

Jessica Santiago Guzmán

 

Para empezar, las uñas 

Hace unas semanas me enteré de que las uñas 

estas uñas que tengo 

están hechas de células muertas endurecidas 

 

Suena extraordinario y hasta increíble 

pero nuestras veinte uñas son células muertas

¿No acaso todo nuestro ser está conformado por células? 

pensé

claro

pero ¿células 

muertas? 

 

Hay quienes, incluso, se atreven a 

mordérselas

sí, las células muertas 

 

A mí se me rompen a cada instante

cuando lavo trastes

cuando barro la casa o doblo la ropa

se quiebran al chocar la mano con la puerta

al trasladar el cubo del trapeador de un cuarto a otro 

 

Supe también que 

la única parte viva de las uñas es la lúnula 

esta pequeñita mancha blanca en su inicio 

 

Impaciente 

me busqué en las manos 

e inmediatamente en los pies

a mí se me notan 

en los dedos gordos 

y anulares

nada más

 

¿Será que mis células muertas 

están más muertas de lo normal? 

 

Quizás lo estén 

pero no endurecidas 

o sea no tan muertas 

o medio muertas 

Y hay quienes se atreven a pintarlas 

lo que ha de ser como ponerse ropa 

limpia 

sin haberte bañado 

limpio por fuera 

apestoso por dentro

 

Estas uñas que acarician la barbilla de mi hijo 

que sostienen esta pluma

que pelan, rascan, limpian 

y excitan

mis uñas son células muertas endurecidas

 

Luego

está mi cabello 

con sus cincuenta centímetros 

que me esmero en desenredar 

y cuidar 

todos los días 

sí, también es materia muerta 

 

Las células que se generan en los folículos 

unos puntitos en nuestro cuero cabelludo 

se van empujando hacia afuera conforme van naciendo

así, toda la melena que nos cuelga 

por más champú y acondicionador

está muerta 

 

Cuando era niña, mientras la abuela 

trenzaba mi cabello, decía 

Ay, tu pelo de gato corriente, mija

y lo acariciaba y peinaba 

mientras yo ronroneaba 

sentada en sus rodillas 

 

Mis dos trenzas de materia vieja

caduca 

sujetadas con amor y 

listones amarillos 

 

Y ni hablar de la piel 

reemplazada cada veintiocho días 

tiempo que se lleva la renovación epidérmica 

treinta y cinco mil células epidérmicas 

que mueren 

y nacen 

por minuto 

 

Observo mis manos, abro y cierro los ojos 

me observo en el espejo

Seré esta que habla o también existo 

solo adentro 

en la voz que tengo 

quizá solo estoy viva en alguna semilla 

y todo lo que veo es ya materia inerte 

¿acaso esta vida un sueño es, un frenesí, una ilusión? 

 

Pero es que ya Heráclito nos advirtió

nada permanece 

No somos el mismo 

ni el río 

ni estos accesorios que mudamos 

 

Soy esta que veo 

Y esta

Y aquella que veré por la tardenoche 

frente al espejo del baño 

y aquella que escucharé mientras duermo 

Y esa que despertará mañana

para lavarse el cabello y romperse las uñas 

porque estos accesorios 

estas cosas pequeñitas me conforman 

porque estas células 

mueren 

y renacen 

solamente en mí 

en Jessica

 

Y porque de otra forma 

no habría cabello para acariciar 

ni uñas para rascar.

 

Jessica Santiago Guzmán. Nací en Teotitlán del Valle, Oaxaca, en 1991. Estudié Humanidades y se especialicé en Literatura. He impartido clases de Literatura, he sido bibliotecaria y editora. Actualmente vendo libros y doy asesorías a proyectos de escritura.

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