Por Lucero Matadamas Gómez / Fotos: AGEO
La misión del Archivo General del Estado de Oaxaca es la preservación del patrimonio documental, es por esta razón, que la Dirección del Archivo Histórico Central realiza los procesos de atención al archivo de acuerdo con los lineamientos y normas establecidos en materia de archivística y conservación. Es por lo que, para la restauración de documentos, es necesario realizar un diagnóstico preliminar para determinar en primera instancia, cuáles serán los procesos que se le aplicarán a la obra o documento, de que materiales esta constituido, con que técnicas fue realizado, los agentes de deterioro que tiene, etc.
Una vez hecho esto, se evalúa la necesidad de una mayor intervención del documento y, de ser así, se realiza una propuesta de cómo y con qué materiales se podría intervenir el documento. Sin embargo, antes de cualquier procedimiento es de vital importancia hacer “pruebas de ventana” y con esto me refiero a ensayos controlados y localizados que se realizan en un área muy pequeña del documento, para evaluar cómo reaccionarán los materiales originales a los tratamientos que se planean aplicar. Dichas pruebas serán cruciales para asegurar la compatibilidad y la seguridad del procedimiento antes de intervenir todo el documento.
Algunas de las que se aplican en el Departamento de Conservación del Patrimonio Documental son:
Pruebas de limpieza. Estas pruebas se centran en evaluar cómo reacciona el papel y elementos sustentados ante la eliminación de suciedad superficial o manchas sin dañar la integridad de la obra y, se hacen con goma libre látex y ftalatos, polvo de goma, algodón y brocha de cerdas naturales. Antes de usar cualquiera de estos métodos en toda la superficie, se prueba en un área pequeña para asegurar que no se dañen la superficie del papel, las fibras o las inscripciones.
Pruebas de solubilidad. Con ellas se determina si los componentes de un documento, tales como tintas, pigmentos y sellos son estables en presencia de solventes acuosos o no acuosos; también ayuda a predecir si el papel se hinchará, se arrugará o si las tintas se verán afectadas. Normalmente se utiliza agua o alcohol etílico por goteo sobre la obra, y mediante la observación se verifica la rección de las tintas, o pigmentos, para determinar si estas se corren, transfieren o cambian de tono. La importancia de este tipo de pruebas es que ayuda a planificar tratamientos como la limpieza en húmedo o la remoción de agentes ajenos al documento que contribuyen a su deterioro. IMAGEN 1 Y 2
Pruebas de desacidificación. Muchos documentos antiguos están impresos en papel ácido -por lo regular son los que están hechos de pulpa de madera-, y éstos tienden a degradarse más rápido con el tiempo. En algunas ocasiones, se decide neutralizar la acidéz en un documento, y para ello se deben de realizar pruebas de pH superficial, utilizando tiras de pH o un electrodo de superficie. Esto permite conocer el nivel de acidez del papel y de cómo realizar el tratamiento. IMAGEN 3 Y 4
Por último, cuando el documento requiere de fijación de colores o pigmento, un reforzamiento o incluso un laminado y/o injertos, también se debe evaluar el adhesivo y el material de reparación en una pequeña zona, aplicando una pequeña cantidad del adhesivo propuesto (como almidón, klucel, metocel o gelatina) en el borde de un desgarro para asegurar que tenga una buena adherencia, sin causar manchas, decoloración, ni rizado del papel.
La clave de realizar las pruebas de ventana es aplicarlas en áreas discretas, como los márgenes o bordes que serán ocultados, pero también en zonas claves o que se intuye que podrían generar un cambio significativo en la obra al aplicar o no cierto tratamiento. Esto es fundamental, ya que uno de los principios de la restauración es la mínima intervención necesaria y el respeto a la originalidad del documento u obra, es decir, cualquiera que fuera el tratamiento de restauración no deberá cambiar de manera significativa la composición física y química del mismo. Por dichas razones, dentro del Departamento de Conservación del Patrimonio Documental, cada documento que se estabiliza o restaura es sometido, tras el diagnóstico, a las pruebas de ventana pertinentes, para asegurar los debidos procesos, por ende, la preservación de cada pieza para que al ser solicitados para su difusión y/o consulta se encuentren en buenas condiciones para su lectura o interpretación.
