- Primera de dos partes
María del Carmen Cruz Bracamontes
Las cárceles durante la época colonial fueron edificaciones de relevancia, ya que su propósito principal era castigar a quienes cometían infracciones según las normas de la época y debían adherirse a ciertos lineamientos establecidos por las leyes de la época. El Archivo General del Estado de Oaxaca, resguarda un proyecto para reconstruir tres edificios de cárceles en Huajuapan, el cual presentamos a continuación:
En 1785, recibe la jurisdicción de Huaxuapa (Huajuapan) un pedimento que hace el Fiscal del Crimen a Gobernadores, Corregidores, Alcaldes Mayores, y Jueces Foráneos; para que realicen una vista de ojos a las cárceles de su cargo con uno o dos peritos, juramentados en forma, declarando el estado en que se encuentran e informando si requieren reparaciones o reedificación, ya que, como expresa el mismo documento, existían fugas de reos a causa del deterioro y poca seguridad de las cárceles foráneas.
Dando seguimiento a este pedimento, el Teniente Judicial de Huaxuapa, Don Francisco Gutierrez de la Madrid, en comisión del Señor don Josef Agustin Bayo, Alcalde Mayor, procede a iniciar con las diligencias correspondientes, informando que se hará el reconocimiento en las cárceles de Tequistepeque y Tonalá, donde suelen haber reos de gravedad por ser el tránsito de los que pasan por cordillera a México y Veracruz, nombra como peritos a Francisco Palma, maestro albañil y Bernardo Calvente, maestro carpintero.
Los peritos, previamente juramentados, realizan el reconocimiento, avalúo y costos por la fabricación o reparación del inmueble en Tequistepeque y Tonalá, el maestro albañil en sus diligencias menciona que, su techo de palma y paredes de adobe son muy débiles y recomienda hacerla desde los cimientos: “debe tener diez varas de frente, seis de ancho y seis de alto para que quede capaz y fuerte es preciso y necesario fabricar sus paredes de cal y canto, de una vara de ancho, con su asotea enladrillada y por medio una división que sirva para hombres y mujeres”. El maestro carpintero resuelve que: “para techar la dicha carzel se han menester treinta vigas para ello dos puestas de madera de tepeguaje, un zepo de lo mismo y dos llaves lobas”.
Para la cárcel de la cabecera de Huajuapa se consideran reparaciones de albañilería, ya que su principal problema son los canales de agua, mientras que la carpintería se realizarían tres puertas y un zepo así como nuevas cerraduras. En el “estracto de las cantidades de costos por la fábrica de cárceles en Guaxuapa”, que realiza el Teniente Francisco Gutierrez de la Madrid, informa las sumas parciales y total que declaran los peritos (Imagen 3).
