Pasar al contenido principal
x

La Revolución en la Patria de Juárez

méxico_revolución_oaxaca
Foto(s): Cortesía
Redacción

Leonardo Pino

En su extraordinario libro, Oaxaca, entre el liberalismo y la revolución; la perspectiva del sur (1867- 1911)”, la doctora Francie R. Chassen-López consigna que “Después de 1910, los historiadores de la Revolución Mexicana tacharon a Oaxaca como intrínsecamente conservadora o porfirista o la ignoraban totalmente”.

Y se pregunta la insigne historiadora: “¿Había sido Oaxaca un enemigo de la Revolución? ¿Era “pasiva” y “reaccionaria” su población, tal como a menudo se le reprochaba? (…) ¿Había pasado por encima de Oaxaca “la corriente de la modernización?” (…) ¿Por qué y cómo había surgido esa leyenda negra de Oaxaca?

Esta especie fue refutada por el historiador Jorge Fernando Iturribarría cuando publicó "Oaxaca en la historia", con el objetivo de “demostrarle a la opinión pública de Oaxaca y a la nación mexicana, la falacia injustamente propagada –que ha causado tanto daño- de que nosotros los oaxaqueños hemos sido siempre enemigos de la Revolución Mexicana”.

Otros historiadores oaxaqueños también han contribuido a combatir la leyenda negra con la verdad histórica; entre ellos, es necesario destacar a Jorge Tamayo, "Oaxaca en el siglo XX"; y Alfonso Francisco Ramírez, "Historia de la Revolución Mexicana en Oaxaca", entre otros.

Un hecho de trascendencia histórica y política en aquellos años, fue la visita a Oaxaca de Juárez -para fundar y dejar sentada las bases ideológicas del Partido Antirreeleccionista– del adalid del movimiento revolucionario a nivel nacional: Don Francisco Ignacio Madero.

Muy pocos ciudadanos lo esperaron en la Estación del Ferrocarril aquel sábado 4 de diciembre de 1909, día de su llegada a nuestra ciudad. La asamblea-mitin, cuya realización estaba prevista en las faldas del Cerro del Fortín, frente a la estatua de don Benito Juárez, fue prohibida por el jefe político del Centro. En su lugar, se realizó una reunión en la casa del licenciado Juan Sánchez, sita en calle Morelos, donde fue elegida la Comisión Directiva del Centro Antirreelecionista Oaxaqueño, que quedó integrada de la siguiente manera: presidente, Juan Sánchez; vicepresidente, Heliodoro Díaz Quintas y secretario, Celestino Pérez. Los vocales “eran todos artesanos”, según lo consigna José Luis Tamayo en su "Oaxaca en el siglo XX".

De acuerdo al historiador Francisco José Ruiz Cervantes, al contrario de lo ocurrido en otras ciudades del interior del país, “en la gira (de Madero) por la capital oaxaqueña, la asistencia fue más bien modesta y luego de su partida, buena parte de la prensa citadina se burló de las aspiraciones del novel político. Para Madero, en cambio, su presencia en Oaxaca de Juárez tuvo un objetivo más bien simbólico: dejar establecido un club político en los propios feudos del presidente Díaz, en su ciudad natal, para que el hecho llegara a sus oídos.

“Se supo que en territorio oaxaqueño circularon algunos ejemplares del Manifiesto suscrito por Francisco I. Madero llamando a la rebelión para las seis de la tarde del 20 de noviembre de 1910, y que, como ocurrió en prácticamente todo el país, esa fecha pasó inadvertida a pesar de algunos gritos y sombrerazos por los rumbos de la Sierra de Juárez”.

Fue el 21 de enero de 1911, cuando en Oaxaca se dio el primer levantamiento maderista: Sebastián Ortiz se alzó en Ojitlán con 800 partidarios casi desarmados.

La “bola”, ya se había echado a andar; en la Patria de Juárez había iniciado la Revolución Mexicana.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.