Pasar al contenido principal
x

Estas letras que lees: Recordemos a Alfredo Ramos Martínez

Foto(s): Cortesía
Luis Ángel Márquez

Rodrigo Velásquez Torres

 

Este 12 de noviembre se conmemoró el 149 aniversario del natalicio de uno de los pintores más importantes y reconocidos a nivel mundial y que, sin embargo, su trabajo fue opacado al interior del país por las enormes figuras de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Gerardo Murillo, entre otros. Se trata de Alfredo Ramos Martínez, quien naciera un doce de noviembre de 1871 en Monterrey, Nuevo León. Se sabe que desde los catorce años de edad ya poseía talento de superior: el retrato del gobernador de Nuevo León que realizó en aquellos años fue reconocido y premiado en una exposición realizada en San Antonio, Texas. Gracias a ese galardón, se le otorgó una beca para estudiar en la Academia de Bellas Artes, motivo por el cual toda su familia se mudó del norte de la República, al entonces pueblo de Coyoacán.

Durante su época de estudiante, tuvo la casualidad de ser seleccionado para ilustrar una carta – menú que el Presidente Porfirio Díaz había mandado a realizar para una cena ofrecida a nombre de Phoebe Apperson Hearst (filántropa estadounidense), y que ella quedara maravillada con el trabajo de Alfredo Ramos. Así fue como, en la última década del siglo 19, el artista tuvo la oportunidad de recorrer Europa, en donde se insertó en la vida bohemia de París, siendo atraído por los círculos intelectuales latinoamericanos, como el poeta nicaragüense Rubén Darío, de quien fue amigo muy cercano y del compatriota Amado Nervo. También frecuentó a los artistas Picasso, Monet, Matisse, Rodin, por lo que su comprensión de las nuevas corrientes de las artes las obtuvo de primera mano.

Logró mantenerse en Europa hasta 1909, pasando por dificultades económicas que lo llevaron a pintar láminas para ser vendidas por una escasa cantidad de dinero, aunque logró una exposición de acuarelas en Londres para hacerse de fondos. A su regreso a México y tras la huelga estudiantil de la Academia Nacional en 1911, fue nombrado subdirector de la Escuela Nacional de Bellas Artes (ENBA) y después fue director de la misma institución, siendo uno de sus logros fundar la primera clase de paisaje al aire libre, en una casa de Santa Anita, Iztapalapa, de donde fue sustituido por Dr. Atl, al año siguiente, una vez que le suspendieron la cátedra. Había iniciado la Revolución Mexicana.

En 1914 abrió otra escuela al aire libre en Coyoacán. El trabajo realizado con sus alumnos fue exhibido en la Exposición de obras de escuelas públicas y de arte en el Pabellón de España donde tuvo una aceptación favorable. Es hasta 1920 que Ramos Martínez fue llamado nuevamente para dirigir la ENBA. En esta segunda oportunidad, se dedicó a la expansión de las Escuelas de Pintura al Aire Libre, labor que le hizo ganarse el título de Padre del arte moderno. En estos planteles incluyó como maestros a Rufino Tamayo, Louis Henri Jean Charlot, Francisco Díaz de León y Fernando Leal, quienes primero fueron alumnos. Ramón Cano Manilla, Ramón Alva de la Canal, Gabriel Fernández Ledesma y Rosario Cabrera, también fueron alumnos destacados.

El encargo en esa institución concluyó ocho años después, cuando renunció para establecerse en Los Ángeles, California, por recomendación médica y para buscar tratamiento médico para su hija María. Una vez ubicado en esta ciudad, la obra del artista fue acogida por la comunidad de Hollywood, lo que le permitió realizar exhibiciones, contar con encargos y el apoyo de coleccionistas, quienes adquirían las obras de un artista de referencia internacional a precios accesibles. Alfredo Ramos Martínez falleció en Los Ángeles, California, el 8 de noviembre de 1946.

El trabajo de Alfredo Ramos Martínez fue opacado al interior del país por las enormes figuras de Diego Rivera, José Clemente Orozco, Gerardo Murillo, artistas revolucionarios. 

contacto y réplica: [email protected]

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.