Por Redacción NOTICIAS
El Centro Histórico de Oaxaca de Juárez y la antigua ciudad zapoteca de Monte Albán cumplieron este 11 de diciembre 38 años desde que la UNESCO los declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad. La fecha no pasó desapercibida: a un costado del exconvento de Santo Domingo, autoridades municipales, habitantes y visitantes se reunieron para recordar por qué la capital oaxaqueña se ha convertido en uno de los referentes culturales más importantes del país.
El presidente municipal, Ray Chagoya, tomó la palabra frente al público que se congregó en la plaza. Más que un discurso institucional, compartió el sentimiento que muchos oaxaqueños repiten casi como un mantra: “Oaxaca de Juárez es la ciudad más bonita del mundo”. Señaló que el reconocimiento internacional otorgado en 1987 solo confirmó lo que la gente del valle ha sabido desde siempre: que la capital y la montaña sagrada de Monte Albán forman un territorio cargado de historia, memoria y arte.
Chagoya recordó que Monte Albán, la antigua ciudad-montaña zapoteca, sigue revelando su pasado a través de sus terrazas y plataformas, mientras que el Centro Histórico continúa contando, calle tras calle, la evolución de generaciones que dejaron su huella en cantera verde, calles empedradas y templos barrocos.
Durante la ceremonia, el edil insistió en que conservar este legado no es un acto simbólico, sino un trabajo cotidiano: mantener limpias las calles, garantizar seguridad, ordenar el crecimiento y fortalecer la convivencia comunitaria. “Proteger el patrimonio no se hace un día al año —dijo—, se hace todos los días".
El evento cerró con un llamado a reforzar la protección del patrimonio cultural y a mantener la energía social que impulsa la llamada Primavera Oaxaqueña.
