Francisco Andrés López Martínez
En el corazón de los Valles Centrales de Oaxaca, donde el tiempo se detiene y la historia susurra entre las piedras, se alza majestuosa Mitla, un sitio arqueológico que encierra siglos de esplendor y misterio zapoteco. Ubicada en el poblado de San Pablo Villa de Mitla, esta antigua ciudad, fundada después de Teotitlán del Valle, floreció durante el período posclásico (1000-1521 d.C.), convirtiéndose en un importante centro de poder tras la caída de Monte Albán.
El Palacio de Mitla: Morada de dioses y sacerdotes
Mitla, cuyo nombre en zapoteco, Liobao, significa "lugar de descanso" o "Centro del descanso", era un complejo suntuoso que cumplía una doble función: hogar y sepulcro del sumo sacerdote zapoteca. El Palacio de Mitla, ubicado en el grupo de las Columnas, es un testimonio impresionante de la arquitectura zapoteca, con sus muros decorados con mosaicos de grecas geométricas, un sello distintivo de este sitio arqueológico.
Según documentos del Archivo Histórico Central del Archivo General del Estado de Oaxaca, el Palacio de Mitla, también conocido como Panteón A, era la residencia del sumo sacerdote y, por ende, de la deidad que fue trasladada a esta morada. Este majestuoso edificio, construido alrededor del año 107 de nuestra era, era un lugar de poder y espiritualidad, donde se veneraba al ídolo principal llamado "corazón del mundo".
Mitla a través del tiempo: Conquista, terremotos y plagas
La historia de Mitla está marcada por una serie de desafíos que han puesto a prueba su resistencia. Durante la conquista española, las familias zapotecas fueron congregadas y el pueblo de Mitla fue fundado en 1528, aunque los títulos de propiedad no se obtuvieron hasta 1712. La imposición de la religión católica y la transformación de Mitla en un pueblo fueron algunas de las consecuencias de la conquista.
A lo largo de los siglos, Mitla ha resistido los embates de la naturaleza, incluyendo los terremotos del 31 de diciembre de 1603, del 5 de octubre de 1801 y 1825, y diversas tormentas. Sin embargo, el peor enemigo de Mitla ha sido el clima, debido a su ubicación a 1,651 metros sobre el nivel del mar, que lo convierte en un hábitat ideal para insectos que han causado daños significativos a lo largo del tiempo.
Un llamado a la acción: La conservación de Mitla
Ya en 1893 y 1894, los daños en Mitla eran evidentes. Una solicitud encontrada en el Fondo Gobierno, Sección Educación, Serie Arqueología, de 1893, redactada por el inspector y conservador de monumentos arqueológicos de la República, menciona que "en el salón del palacio que está al norte, la pared de la cabecera que ve al poniente amenaza caerse a consecuencia del temporal que ha sido muy abundante, también los patios están muy enyerbados por lo mismo".
El mantenimiento del patrimonio arqueológico que se encuentra a la intemperie, como las ruinas de Mitla, se conforma por una gran variedad de estructuras y objetos que son difíciles de preservar. Sin el mantenimiento adecuado y preventivo, nuestro legado podría desaparecer por completo. Otro testimonio de este tipo de problemas es otra solicitud encontrada en el Fondo Gobierno, Sección Educación, Serie Arqueología, de 1894, escrita por el inspector de monumentos arqueológicos de la República, quien encarece la necesidad de proceder cuanto antes a la reparación del único palacio que queda en pie de las ruinas de Mitla, ya que se encuentra en eminente riesgo de destruirse con las lluvias.
Mitla ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que le otorga un reconocimiento y protección especial. Este nombramiento es un testimonio del valor universal excepcional de Mitla y de su importancia para la historia y la cultura de México.
Para obtener más información sobre Mitla y otros temas relacionados con la historia y la cultura de Oaxaca, te invitamos a visitar el Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca.
