Por Nancy Pérez Bielma
Las bebidas alcohólicas desempeñan un papel importante en muchas culturas del mundo. Se puede distinguir las bebidas elaboradas mediante fermentación alcohólica y destilación.
Obtenidas mediante el proceso de fermentación de azúcares encontrados en frutas, cereales o vegetales.
Han jugado un rol significativo en varias culturas a nivel global, y el estado de Oaxaca no es la excepción, debido a que antecedentes en los documentos históricos del Archivo General del Estado de Oaxaca, narran la explotación de los agaves con el fin de obtener la savia del tallo conocida como aguamiel, que al ser fermentada se convierte en pulque.
Su importancia fue tal, que en algunos lugares de Oaxaca, datan sobre la producción, según archivos en la Real Aduana de Oaxaca, en enero de 1790, asiento de las partidas del real derecho de pulques, las cuales contribuyen a la cuenta general del mismo año.
Por otra parte, se conserva un permiso de la época del gobernador del Estado Luis Mier y Terán, en el cual se hace saber a sus habitantes el Decreto emitido en México el 25 de noviembre de 1884, por la Secretaría de Estado y del despacho de fomento, sobre el permiso a favor de Antonio F. Farfán para extraer del agave americano, el agua miel y fabricar el pulque, por la temporalidad de diez años.
Esto da testimonio de la importancia de esta bebida antigua y su resistencia a prueba del tiempo, debido a que actualmente, sigue siendo parte importante del patrimonio y la cultura de muchas comunidades de México. Además de que según estudios actuales se dan a conocer algunas propiedades nutritivas del pulque, debido a que contiene proteína, azúcares y poblaciones microbianas lo cual puede tener un efecto benéfico para el sistema digestivo.
Otras bebidas con importancia milenaria, con base en algunos Decretos emitidos por el presidente Antonio López de Santa Anna, se destaca la producción del “vino mezcal”, y el aguardiente de caña en alambiques procedente del distrito de Miahuatlán.
Las bebidas alcohólicas fermentadas producidas en el estado de Oaxaca, han jugado un rol significativo en las festividades y ceremonias de diversas culturas, ha sido una costumbre milenaria que ha progresado con el paso del tiempo, ajustándose a las demandas y gustos de cada entidad.
A pesar de que está vinculado a significativos peligros y perjuicios para la salud, el alcohol ha sido usado extensamente durante siglos. Debido a que las bebidas alcohólicas poseen etanol, pueden generar adicción, toxicidad y son psicoactivas. Lo cual ha inducido a desarrollar políticas públicas para que su consumo disminuya y de alguna manera regularlo.
Adicionalmente, han sido objeto de investigación científica por su influencia en la salud humana y su vínculo con el surgimiento de enfermedades. Se ha dado énfasis en los resultados negativos de estos sobre la salud, economía e impacto social, debido a que es la causa de enfermedades y trastornos. Las investigaciones señalan que cuanto más alcohol consuma una persona, especialmente si es de manera regular y a lo largo del tiempo, aumenta su probabilidad de desarrollar enfermedades.
Históricamente el mezcal ha sido reconocido por su carácter eufórico, debido a que le atribuyen la habilidad para elevar el ánimo y estimular el apetito. Desde hace siglos, ha sido categorizado tanto como aperitivo y digestivo. Debido a esto, en algunas poblaciones se consume en ayunas en pequeñas cantidades. Sin embargo, según estudios realizados en pobladores oaxaqueños esto provocó en pacientes daño hepático con un cuadro de sintomatologías agudas.
Existen numerosas creencias erróneas relacionadas con el consumo de alcohol, que se replican como si fueran verdad e incluso, a veces, se emplean como justificación para permitirse un consumo excesivo de estas. Algunos mitos, costumbres y culturas han sido parte de la vida cotidiana de los pobladores.
Entre estos engaños populares se incluyen “consumir alcohol brinda ventajas para la salud”, “consumir un poco de alcohol antes o después de cenar favorece la digestión”, “quitar o saciar la sed” , “ayuda a contrarrestar el frío” o “que es algún estimulante físico”. Reconocer los mitos acerca del consumo del alcohol no solo disminuye el estigma, además, permite la comprensión del peligro y la búsqueda de ayuda.
Desde la antigüedad han surgido estrategias de autorregulación. Sin embargo, es crucial mejorar el entendimiento del público y de los responsables de elaborar políticas acerca de la importancia del control de la comercialización y su importancia, para que las normativas vinculadas puedan ser respaldadas, adoptadas e implementadas. Finalmente, es necesario recalcar que cualquier consumo de alcohol es un factor de riesgo para la salud del consumidor y de su entorno social.
