El largometraje documental Cocaína Negra, del director chileno Cristóbal Valenzuela, tendrá su presentación en México durante la edición 41 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, como parte de la muestra de cine chileno.
El documental se construye a partir de un hallazgo clave: seis cintas de audio grabadas por el bioquímico chileno Eugenio Berríos, figura central en uno de los episodios más oscuros de la historia reciente de Chile. A partir de este material, la película reconstruye el ascenso y caída de un personaje atravesado por la violencia política, el uso de sustancias letales y las redes clandestinas del poder.
Lo que originalmente se planteaba como un documental basado en testimonios de especialistas e historiadores dio un giro radical tras el descubrimiento de estos audios, obligando al equipo a replantear la narrativa y profundizar en una dimensión más íntima y perturbadora del caso.
Cocaína Negra es resultado de una investigación cinematográfica de largo aliento, sostenida durante varios años y respaldada por una estrecha colaboración con archivos judiciales y el detective a cargo del caso, lo que permitió acceder a documentos y testimonios inéditos.
La película se adentra en las zonas más complejas de la transición chilena a la democracia, evidenciando cómo ciertas estructuras de inteligencia militar continuaron operando de manera clandestina tras el fin de la dictadura en 1990. El asesinato de Berríos, considerado un testigo clave, dejó abiertas interrogantes sobre el uso de armas químicas, el narcotráfico institucionalizado y crímenes de Estado aún sin resolver.
Coproducida por las casas Blume Producciones y Passaparola, la cinta articula una mirada que cruza investigación periodística, memoria histórica y una propuesta audiovisual que explora los límites entre la no ficción y los recursos narrativos de la ficción.
Con este trabajo, Valenzuela consolida una línea autoral que apuesta por formatos híbridos para abordar temas complejos. Su trayectoria incluye títulos como Robar a Rodin e Isla Alien, este último con circulación internacional y presencia en plataformas como Netflix.
Más que un recuento de hechos, Cocaína Negra se plantea como un ejercicio de memoria y una reflexión sobre el poder, la verdad y las heridas aún abiertas en América Latina, posicionándose como una de las propuestas documentales más inquietantes del FICG 41.
La proyección se realizó ayer, dentro de uno de los encuentros cinematográficos más relevantes de América Latina.
