El 12 de marzo, marca según el antiguo calendario solar, el año nuevo zapoteca. En dicha fecha, comienza un ciclo de 365 días, esta es una tradición arraigada en la cultura zapoteca del Istmo de Tehuantepec.
El cronista municipal, Rómulo Jiménez Celaya, documenta que el inicio del año nuevo zapoteca coincidía con el 12 de marzo en referencia al calendario gregoriano que sustituyó al Juliano en 1582.
El calendario mesoamericano estaba constituido de 18 meses, cada mes era de 20 días, el equivalente a 360 días, y 5 aciagos que eran utilizados principalmente con fines agrícolas y ceremoniales, días funestos y coincide con la visita a los panteones, según la tradición arraigada entre los pueblos de la región.
Y aunque la mayoría sigue el calendario gregoriano, la memoria del año nuevo antiguo persiste en el Istmo de Tehuantepec, conectando a la cultura con sus raíces agrícolas y espirituales, integrándose con el sincretismo católico.
Los zapotecas se autodenominan Binnizá (binni, gente; zá, nube: gente que proviene de las nubes). Para los mexicas, los zapotecos eran los zapotecatl, "gente que proviene de la región de Teozapotlán", o "lugar de los dioses". Los españoles les llamaron zapotecos.
El grupo étnico es conocido por sus coloridas indumentarias (huipiles bordados) y una organización social basada en la solidaridad comunitaria (tequio) y el papel central de la mujer en el comercio.
La civilización zapoteca era, junto con las civilizaciones maya y azteca, una de las más importantes de Mesoamérica. Floreció desde el periodo Preclásico tardío hasta el fin del Clásico (500 a.C. – 900 d.C.).
