SAN MARCOS TLAPAZOLA, Tlacolula, Oaxaca.- La tierra roja de la comunidad de los Valles Centrales, localizada a 35 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, posee un color que es materia prima para las manos talentosas de las mujeres de esta agencia municipal, que dedican la magia de sus manos y empeño en convertirla en piezas únicas, tanto utilitarias como decorativas.
Tazas, platos, cucharas, platos, cuencos, saleros, vasos mezcaleros, floreros, alcancías, platones, coladores, saleros, fruteros, ollas, jarras y canastos son cocidos en un horno al aire libre, que las mujeres construyen en sus patios.
Desde el pasado viernes, alrededor de 60 mujeres comparten en la edición siete de la Feria del Barro Rojo sus productos, orgullosas del trabajo y genialidad que les ha llevado a plasmar a través de sus manos y creatividad, su sello.
La alfarería ha sido una alternativa para que se resistan a la migración, ya que la mayoría de los hombres de esta comunidad migraron hace varios años y no han vuelto. El sacar adelante a sus familias y ser autosuficientes las ha llevado a confiar en que su proyecto es su motor.
Tal como lo ha expresado la presidenta de la organización “Mujeres Emprendedoras de San Marcos Tlapazola”, Emerenciana Aquino, la importancia de tener espacios para dar a conocer sus creaciones y ser ellas quienes directamente vendan sus productos, sin personas intermediarias es vital; por ello, año con año seguirán gestando esta feria.
A lo largo del año, los interesados en conocer sus creaciones pueden visitar sus talleres y así apoyar al comercio local, justo y sin regateo. Esta feria se inserta año con año en la oferta de ferias en las comunidades, oportunidad también de degustar la gastronomía de estas entidades, su día a día y entender cómo y por qué enriquecen la urdimbre cultural del estado.
