Renato Guzmán
Gracias a las manos mágicas de los panaderos de Guadalupe Etla, Oaxaca, cada año podemos disfrutar en nuestra mesa, durante las festividades de los fieles difuntos, de un delicioso pan de muerto acompañado de su chocolate. Juan Antonio es uno de ellos, quien desde su infancia ha aprendido de este noble oficio familiar.
Pan de muerto por tradición
Sin duda, uno de los elementos principales en los altares oaxaqueños, es el pan de yema con mantequilla, ajonjolí y su característica calaverita o carita. Previo a su elaboración, Juan y su familia acuden a comprar la materia prima de calidad. Esta es una tradición que les enseñó su abuelito. A estas se les añadirá el ingrediente principal: el amor. Dicha tradición les ha permitido ser un referente de su localidad.
Para permanecer dentro del gusto de sus clientes locales, nacionales e internacionales, en su panadería han escuchado todas las peticiones y sugerencias del público, lo que los ha llevado a agregar distintos ingredientes como la nuez o las pasas en su pan de muerto, para posteriormente enviarlo a Puebla y los Estados Unidos.
“comenzamos siete u ocho día antes del día de muertos, porque tenemos clientes que están fuera de Oaxaca o tenemos clientes que tienen que enviarle pan a sus familiares en otro estado y eso es muy bonito”, relata Juan Antonio Hernández.
¿Qué caracteriza al pan de muerto de Oaxaca al de México?
Existen diferentes tipos de pan de muerto en cada región del país, sin embargo, la pizca de amor y la gran pasión con la que cuentan las manos de panaderos oaxaqueños, han vuelto al pan del valle Etla, un referente nacional.
“Creo que cada estado tiene su identidad, por ejemplo el pan de la Ciudad de México es diferente, digamos que es liso y lo bañan con mantequilla y azúcar en la parte de arriba, en Oaxaca es el pan de yema con ajonjolí encima y su característica calaverita”, explica.
Día de Muertos: un repunte económico para panaderos
Es a finales de octubre y principios de noviembre, que dentro de su panadería suele haber mucho más trabajo de lo habitual, lo que en ocasiones significa un repunte económico favorable para todos lo que trabajan dentro de ella.
"Todo empleado tal vez espera su aguinaldo o estimulo en diciembre, nosotros en el día de muertos, tenemos la oportunidad de darle a nuestros muchachos ese estímulo, ya lo trabajamos y si nos va bien primeramente Dios, nos va bien a todos, por eso nos mantenemos juntos”, afirma con cariño.
La panadería de Juan Antonio se encuentra en Guadalupe, Etla, aproximadamente a 30 minutos de la capital oaxaqueña, ahí podrás degustar de una gran variedad de exquisitos panes, donde te recibirán como en casa con los brazos abiertos.
“La familia es fundamental en mi panadería, mi esposa es un pilar indiscutible, es una base, de la mano de ella hemos levantado esto”
Juan Antonio Hernández
Panadero del Valle de Etla.
