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Vacuna anticovid, oportunidad de aferrarse a la vida a la tercera edad

Foto(s): Cortesía
Nadia Altamirano Díaz

Villa de Etla, Oaxaca.- Desde hace tres meses que le amputaron el pie derecho por una infección que la diabetes tipo dos permitió que se hiciera más fuerte, Germán Roberto Canseco Santiago se sintió decepcionado porque debió dejar de trabajar como carnicero y empezar a depender de su familia, quienes durante 22 horas hicieron fila para que ayer el hombre de 61 años se convirtiera en el primer poblador de la Villa de Etla en recibir una dosis de la farmacéutica Pfizer.


Para Roberto la primera dosis que recibió lo obliga a cuidarse más para ayudar a que la pandemia se controle, pero sobre todo le da una posibilidad "de aferrarse a la vida", porque sus riñones ya empiezan a fallar.


Eufrosina Teofila Mendoza Fuentes no camina desde hace 10 años y a sus 87 años de edad ha sobrevivido a una embolia, un infarto y su hija Santa Cruz Mendoza quiere que también supere sin complicaciones esta pandemia que dio más razones para que no salga de casa.


A Santa, ni a sus sobrinos, les importó turnarse para hacer fila durante 34 horas para que Eufrosina recibiera la primera de dos dosis que le vitaría complicaciones si alguien lleva a su casa el virus.


“Como ya está grande el COVID no lo aguantaría, por eso hicimos el esfuerzo para que esté otros pocos o muchos días, porque ya no sale de casa”, pero el miedo a un contagio existe porque “viven con nosotros mis sobrinos que salen a trabajar y también tenemos un negocio”, contó Santa.



El anhelo de retornar a la cotidianeidad


En este municipio que es cabecera de distrito, 22 personas han fallecido con un diagnóstico confirmatorio de COVID-19 y 283 han vendido esta enfermedad que suspendió en dos ocasiones la fiesta anual celebrada el quinto viernes de cuaresma, cuando se venera al Señor de las Peñitas.


Luis Méndez Vásquez, expresidente municipal no recuerda un día como el de ayer en que vio tanta gente de la comunidad reunida, sobre todo aquellas que han trabajado toda su vida en pequeños comercios, principal actividad económica para una población de 10 mil personas.


“La vacuna es una esperanza de vida, que un momento dado se pueda salir a la nueva normalidad”, expresó mientras esperaba la aplicación de su primera dosis.


Como en la mayoría de municipios, en el proceso de vacunación imperó la desorganización. De poco sirvieron los llamados de las autoridades para no realizar filas anticipadas y por la noche del lunes alrededor de 300 personas durmieron en el atrio del templo católico, principalmente familiares.



Dosis insuficientes


A las 9:00 de la mañana se comenzaron a formar bloques de 50 personas mayores de 60 años, pero la espera se alargó porque la vacuna debió trasladarse desde el Centro de Vacunología de Zimatlán de Álvarez.


Poco después de las 11:00 horas, las siete células de vacunación comenzaron a aplicar el biológico con la participación de cinco enfermeras, cuatro pasantes de enfermería y una médica del Centro de Salud y la Clínica que el IMSS tiene en la población.


Para todo el personal de salud fue la primera vez que aplicaban esta vacuna, lo que implicó algo de nerviosismo y emoción, como lo expresó la pasante de enfermera, Rosalía Aurora Hernández:


“Es muy gratificante participar en este proceso que es para el bien de la humanidad, me siento emocionada y nerviosa, pero sobre todo muy feliz de poder apoyar y servir”, sin imaginar hace un año, al inicio de la pandemia sería del personal que aplicaría la vacuna que busca poner un freno a la intensidad de una enfermedad que en Oaxaca ha cobrado más de 3 mil 156 vidas.


Para la médica Nidia Hernández López participar en la aplicación de la vacuna contra COVID-19 implica una gran responsabilidad del personal de salud, sea médico o de enfermería, porque es un biológico nuevo.


“Es la primera vez, pero se hace con todos los protocolos indicados, en beneficio de la población mayor de 60 años que es la más vulnerable”, con una técnica de aplicación muy similar a la de otras vacunas.


Aunque el proceso de vacunación se prolongó hasta después de las 19:00 horas, las 940 dosis casi alcanzaron, sólo faltó una mínima parte, ocho personas se quedaron sin dosis. Lo mismo ocurrió en los otros 14 municipios del Valle de Etla donde ayer también aplicaron el biológico, porque en Santiago Suchilguitongo el proceso de vacunación se suspendió.

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