Taxistas del sindicato Libertad han impuesto su ley en la zona del mercado de abasto al apedrear y destruir vidrios de 16 unidades del transporte urbano en menos de 15 días al no permitirles cargar pasaje y además causar lesiones a más de diez personas.
El último caso ocurrió la noche del martes cuando los taxistas apedrearon y golpearon a los pasajeros y esposa del conductor de la unidad A-748 de la línea Tucdosa, así como a algunos pasajeros en el Periférico, frente al mercado de abasto.
Los hechos ocurrieron a las 21:35 horas cuando el conductor del camión de pasaje con placas de circulación 364095-S del estado estaba cargando pasaje de la última corrida al fraccionamiento Esmeralda en San Pablo, Etla.
Pero de pronto una veintena de taxistas se molestaron ya que han impuesto su ley que después de las 21 horas, los camiones del transporte urbano no deben levantar pasaje y las personas tienen la “obligación de abordar” un taxi.
Las personas que habían abordado el autobús urbano fue para no pagar los 25, 30 o hasta 40 pesos que cobran los taxistas foráneos del Valle de Etla después de las 21 horas.
El conductor del autobús fue golpeado por los taxistas y por lo cual decidiò seguir su ruta, pero fue alcanzado en la calle División Oriente y la continuación de Niños Héroes, en la parte posterior del barrio del Ex Marquezado.
En el lugar, con palos, bat y otros objetos empezaron a apedrear y destruir los vidrios del camión y golpear a las personas.
Una joven con lesiones en rostro y sangrando decidió retirarse, dijo el chofer del camión a la policía.
Al lugar arribaron decenas de taxistas que cerraron la calle y no permitieron que el autobús siguiera su trayecto.
Elementos de la policía estatal y policía vial fueron movilizados al lugar, pero no detuvieron a nadie, aún cuando estuvieron durante más de una hora esperando para que los taxistas se retiraran. “Que nos den la orden, nosotros le entramos, pero nos dijeron sólo presencia”, dijo un uniformado.
El chofer del camión solicitó el apoyo de la empresa asegurada y por lo cual arribaron los agentes de seguros, quienes dijeron que pagarían los daños.
CONSTANTES AGRESIONES
De acuerdo con el informe, las agresiones a las unidades del transporte urbano son constantes y los policías municipales nunca se aparecen y no responden al llamado de auxilio.
“Antes ocupaban un espacio en el Periférico, ahora es casi toda la calle”, dijo uno de los choferes.
La noche del martes, otras dos unidades del transporte urbano de la linea Guelatao fueron dañadas y en menos de 15 días van 16 autobuses que sufren daños.
Por ello pidieron la intervención del gobierno estatal para frenar a los taxistas que se han adueñado de la zona y los corren a pedradas y con palos.
