Durante más de 500 años los pueblos originarios de Oaxaca, como en el resto del país, han sufrido procesos de culturización para modificar sus costumbres, cosmovisiones, sobre todo a partir de la castellanización.
El filósofo e historiador Miguel León-Portilla advirtió que, a partir de la invasión de los europeos al Nuevo Mundo se impuso la lengua de los vencedores, por lo que las lenguas originarias perdieron vigencia, a pesar de que en ellas florecieron cantos, poemas, relatos y discursos de la antigua palabra que iluminaron la vida de quienes las hablaron.
En su ensayo El destino de las lenguas amerindias, León Portilla sostiene que hoy muchas de esas lenguas han muerto y otras están en peligro de desaparecer.
“Rampantes procesos de globalización, que incluyen el campo lingüístico, han puesto en riesgo inminente el destino de estos idiomas. La mayor parte de quienes aún los hablan es gente que vive en situaciones de marginación y pobreza, muchas veces extrema”
Los pueblos originarios viven difíciles condiciones para sobrevivir. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Subraya que si la diversidad biológica es un gran tesoro, la diversidad cultural y lingüística lo es aún más. Cada lengua es como una atalaya que permite apreciar el universo entero con enfoques distintos que nos acercan a él de múltiples formas. La diversidad de las variantes lingüísticas contribuye a abrir nuevos caminos al pensamiento, la comunicación y la creatividad humana. Cuando muere una lengua la humanidad se empobrece”.
Oaxaca, la tierra políglota
El Oaxaca, el proceso de extinción de las lenguas originarias lleva ya 527 años y, a pesar de las condiciones que producen su desaparición, sigue siendo el estado de la República Mexicana con el mayor número de hablantes de lenguas indígenas; entre las que destacan el zapoteco, mixteco, mazateco, chinanteco, mixe, chatino, cuicateco, huave, náhuatl, popoloca y zoque.
De los 16 grupos étnicos en la entidad, más de 455 mil indígenas hablan la lengua zapoteca, 350 mil el mixteco, 150 mil el mazateco, 114 mil el mixe, 107 mil habitantes el chinanteco, 50 mil el chatino, 20 mil el triqui, 17 mil el huave, 12 mil el náhualt y 11 mil habitantes el cuicateco.
Sin embargo, al menos cinco lenguas originarias se encuentran en peligro de extinción en la entidad: el amuzgo, el chontal, el chochonteco, el zoque, y el ixcateco..
La pobreza determina también la pérdida de las lenguas originarias. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Esto a pesar de que estas lenguas indígenas han sobrevivido a más de 500 años de esfuerzos sistemáticos para aniquilarlas, los primeros a cargo de los religiosos españoles y después con procesos escolares que privilegian el idioma de los conquistadores.
Tal vez, entonces, llegó la hora de lamentar como el poeta Gabriel López Chiñas, oriundo de Juchitán, fallecido en 1983:
Didxazá
Nácabe ma’ che’ diidxazá,
ma’ guiruti’ zaní’ laa;
ma’ birá biluxe nácabe
diidxa’ guni’ binnizá.
Diidxa’ guni’ binnizá,
ziné binidxaba’ laa,
yanna ca binni nuu xpiaani’
guirá’ rini’ didxastiá.
¡Ay!, diidxazá, diidxazá,
Ca ni bidiidechelii,
qui gannadica’ pabiá’
jñaaca’ gunaxhiica’ lii.
¡Ay!, diidxazá, diidxazá,
diidxa’ rusibani naa,
naa nanna zunítilu’,
dxi guiniti gubidxa cá.
El Zapoteco
Dicen que se va el zapoteco,
ya nadie lo hablará;
ha muerto, dicen,
la lengua de los zapotecas.
La lengua de los zapotecas,
se la llevará el diablo,
ahora los zapotecas cultos,
sólo hablan español.
¡Ay!, zapoteco, zapoteco
quienes te menosprecian
ignoran cuánto
sus madres te amaron.
¡Ay!, zapoteco, zapoteco
lengua que me das la vida,
yo sé que morirás
el día que muera el sol.
La pobreza
El Banco Mundial reconoce que las razones por las que las lenguas indígenas están desapareciendo no obedecen estrictamente a procesos lingüísticos como la (no) transmisión entre generaciones, el descuido en el registro de las tradiciones orales o el contexto sociolingüístico.
El proceso de aculturización de los pueblos originarios ha estado ligado a la educación oficial que se imparte. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Destaca que las causas que más suman son aquellas que tiene que ver con sus niveles de pobreza, de exclusión social; también por conflictos políticos, falta de reconocimiento legal y eficiente de los derechos indígenas.
El especialista en desarrollo social del Banco Mundial y autor del informe Latinoamérica Indígena del siglo XXI, German Freire, subraya que con la desaparición de las lenguas, merma su identidad, su memoria colectiva, pero también existe un peligro que pasa desapercibido para muchos: una pérdida de conocimiento que ha sido y será clave para el futuro de la región. “Con las lenguas indígenas desaparecen inevitablemente un conjunto de conocimientos ambientales, tecnológicos, sociales, económicos o culturales que sus hablantes han acumulado y codificado a lo largo de milenios”.
