Pasar al contenido principal
x

Sobreviven alfareros con venta de verduras en San Bartolo Coyotepec

Foto(s): Cortesía
Ana Lilia Pacheco

El taller de alfarería Moreno se ha dividido en dos: en un espacio hay tres mesas llenas de figuras, servilleteros, ollas y floreros de barro negro las cuales tienen un tono gris debido a las capas de polvo; debajo de éstas hay cinco cajas llenas de los mismo, mientras que en otro espacio hay cajas con frutas y verduras que se han vuelto el sustento de doña Luisa.


Por más de 40 años, la familia de doña Luisa se ha dedicado a la alfarería en San Bartolo Coyotepec, y recibía pedidos de hasta 5 mil pesos; no obstante, desde el comienzo de la pandemia por la COVID-19, esto dejó de suceder.


“Hace unos meses vino un señor a encargarme servilleteros para una boda que se haría en julio, pero vino hace un mes y aunque se los llevó, dice que la boda ya no se hizo”, comparte.


La artesana recuerda que antes del confinamiento, los turistas visitaban su taller o también comerciantes de otros municipios como Tlacolula, Oaxaca de Juárez y algunos que exportan a Estados Unidos, quienes les compraban piezas por mayoreo.


“Desde que comenzó esto (el confinamiento) dejaron de venir y de llamarme, pero yo seguí abriendo porque sé que no falta uno que otro que venga a pasear por aquí, pero tenía que hacer otra cosa para poder comer”, relata.


Es por ello que decidió vender tomate, tortillas, manzanas, entre otras frutas y verduras lo que, "aunque no es mucho", le ha dado para alimentarse todos los días, pues nadie está interesado en las artesanías.


Reconoció que sí ha obtenido ingresos, pues al ser alimentos de primera necesidad, todos los días no falta algún vecino que le compre.


“Algunos clientes que siempre me han encargado más de 80 piezas me dicen: ‘ay, sí quisiera comprarle todas sus ollas, pero no tengo el dinero y no se me venderían, pero deje que acabe todo esto y le hago pedidos’, pero no sabemos cuándo vaya a ser eso”, lamentó.


De acuerdo con doña Luisa, un mes antes de julio y diciembre, todos los alfareros comienzan a trabajar, ya que es cuando reciben más pedidos y mejores ganancias: “Julio por la Guelaguetza y diciembre por las fiestas de quince años, bautizos o para regalar a fin de año”.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.