Pasar al contenido principal
x

Silla de ruedas, motor para cumplir sueños

Foto(s): Cortesía
Redacción

Un solitario diente adorna la sonrisa de Daniel quien en un grito enuncia: "¡yo solo quiero tocar música!". Tiene nueve años y su máximo sueño es aprender a ejecutar melodías al ritmo de todos los instrumentos musicales del mundo. La mañana de este sábado, el pequeño arribó a la última audiencia infantil para solicitarle al gobernador que "de cuates" le regalara una silla de ruedas para poder moverse y después ir a clases de música.


El pequeño de 9 años llegó desde Santiago Suchilquitongo, Etla, al palacio de gobierno, acompañado de su madre, Florina Hernández, quien a la distancia observa a su hijo sentirse pleno y manejar por sí mismo la silla que momentos antes le entregó el propio ejecutivo local... también le regaló un globo.


El adorno pasó a segundo plano cuando Daniel, con sus pequeñas manos empuñó las ruedas y le dijo alegremente a su mamá: "Yo puedo manejar solo...déjame a mí", y así lo hizo... de paseo, cosechando sonrisas, Daniel celebró el Día del Niño con su primera silla de ruedas.


El viaje de Daniel y su mamá inició ayer a las 7:00 horas. El cabildo municipal de la localidad donde habitan prestó un vehículo oficial para que ellos y otros tres niños con discapacidad, acompañados de su mamá acudieran a la audiencia.


Luego de sostener una charla con el gobernador, de la que Daniel no recuerda mucho, pues tenía toda su atención puesta en los globos que adornaban los alrededores de la mesa, y acabado el diálogo, después de la foto del recuerdo, se dispuso a recorrer el lugar.


Su condición le impide asistir a una escuela regular, no obstante, es un alumno aplicado de un Centro de Atención Múltiple (CAM). Su única petición fue la silla de ruedas, a pesar de que los otros niños de la población pidieron apoyo para medicamentos y beca para discapacitados.


Desde el lugar donde observa a su hijo, la señora Florinda comenta que cada vez es más difícil trasladar a Daniel de un lado a otro, pues está creciendo mucho y sólo podían moverlo en una silla de ruedas prestada.


Por lo pronto el sueño del pequeño que no deja de girar las ruedas de su silla, se ha cumplido. Su propósito, insiste, será apuntarse en clases de piano o de guitarra, para cantar al ritmo de las canciones que más le gustan.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.