La Fiscalía General del Estado de Oaxaca registra cinco averiguaciones previas por agresiones cometidas por integrantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) en contra de periodistas y fotógrafos.
Sin embargo, aunque en algunos casos los agresores están plenamente identificados, aún no hay detenidos.
Un ejemplo de ello, es el caso del fotoperiodista Mario Jiménez Leyva, quien fue agredido por un grupo de profesores al término de la marcha que los disidentes realizaron el 21 de julio de este año, uno de los atacantes fue rápidamente identificado por sus compañeros como Jesús Lazo Paz, originario de Putla de Guerrero.
Además, este personaje está vinculado con actos de vandalismo en su natal Putla, como la quema de urnas y el robo de papelería oficial del entonces Instituto Federal Electoral (IFE), en el pasado proceso electoral para la elección de diputados al Congreso de la Unión.
No todos denuncian
Aunque la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) contabiliza la integración de 25 expedientes producto de agresiones por simpatizantes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), refiere que no todos los ofendidos presentaron su denuncia.
Personal de la DDHPO destacó la importancia de realizar este proceso ante las instancias correspondientes, aunque, aclararon: "Los casos de agresión se siguen por oficio ante este organismo”.
De manera general, tan sólo en lo que va del año, esta institución autónoma integró expedientes de queja por 123 agravios a periodistas, desde agresiones físicas con o sin lesiones, hasta seis homicidios de comunicadores relacionados con su actividad informativa, cometidos por diversas organizaciones sociales, entre ellas, la Sección 22.
Ante los contantes ataques a los trabajadores de la prensa, en mayo de 2016, reporteros, fotógrafos y camarógrafos enviaron una carta a la dirigencia de la Sección 22 de la CNTE, para exigirle el cese de las amenazas y agresiones de las que han sido objeto en las movilizaciones del magisterio y exigieron el respeto y garantía del ejercicio periodístico.
En respuesta el área de comunicación de la gremial ofreció una disculpa y se comprometió a no interferir en el trabajo periodístico, sin embargo, la tregua duró sólo dos meses.
El veto
Al menos 50 medios locales, acordaron “vetar” a la Sección 22, como una forma de manifestar su rechazo a la forma de operar en contra de los trabajadores de los medios de comunicación, pues no respetan el derecho a la libertad de expresión.
