SANTA LUCÍA DEL CAMINO, Oaxaca.- "Son puro jarabe de pico. Cada campaña política vienen y prometen que van a arreglar todo, que van a construir una barda o un muro, que ya no vamos a vivir en peligro. Pero nada. Cuando ya son autoridades, solamente buscan dinero y dinero y dinero, ¡no tienen llenadera!"
Es la voz de las familias asentadas a la orilla del río Chiquito, en el casco de este municipio conurbado a la capital por el lado oriente.
El peligro es latente para muchas personas, principalmente en la zona de la colonia Nueva Santa Lucía, pues a pesar de colindar con un enorme centro comercial, no han tenido ningún apoyo en materia de obras.
Y metros más adelante, hacia el sur, otra obra inconclusa da cuenta del abandono por parte del ayuntamiento. Hace cuatro años se cayó la barda en la parte posterior de la avenida del Trabajo; por lo menos cinco casas resultaron dañadas. El gobierno municipal prometió construir un muro de contención.... que jamás concluyó.
Puras promesas
De acuerdo con los vecinos, la pasada administración municipal planeaba construir un enorme muro de contención del torrente, entre la avenida Lázaro Cárdenas y la calle prolongación de Calicanto.
Al inicio de la gestión de Galdino Huerta Escudero hubo una protesta para que se reactivaran los trabajos; la argumentación del hoy edil con licencia fue que la anterior administración municipal perredista no le entregó recursos financieros.
Tres años después, la situación continúa igual; la barda a medio construir; un muro sencillo sobre la acera sur de la avenida principal y es todo.
"El municipio ha bloqueado este puentecito (que comunica a la Ribera del Río Chiquito con la calle 13 de Diciembre de la colonia Nueva Santa Lucía, para ingresar a la parte posterior de la Macroplaza) varias veces, dizque para pedir dinero a los empresarios para que se componga el barandal, pero mire", dicen los habitantes.
Muestran el puente con un barandal destruido y sin protección, y un piso de cemento delgado, que sucumbirá por el peso de los vehículos, o por una fuerte venida de agua.
"Nosotros no tenemos muchos problemas; hace tres años nos ayudaron con una barda, pero los de allá adelante sí están amolados. Hace unos días llovió fuerte y mire hasta dónde llegó el agua, eso quiere decir que este año se va a poner feo", platica Alma Rosa, vecina de la zona.
Grave peligro
A un costado del centro comercial y junto al río se ubican algunas casas, que sí tuvieron un apoyo hace por lo menos tres años, con un enorme muro de contención.
Pero metros más adelante, entre la calle 13 de Diciembre y la segunda privada de Calicanto, la situación es compleja; se acabó prácticamente la banqueta y apenas queda libre medio metro para transitar.
Ahí vive la familia de Graciela Pinacho y Víctor Vásquez, que se quejan de la nula atención de las autoridades: "Siempre han venido mucho, de periódicos, de la radio, de televisión, pero nunca pasa nada. El anterior presidente hizo el muro de allá atrás pero de acá nadie se acuerda", cuentan.
Explican que año tras año hay promesas de políticos y candidatos, que nada más prometen pero jamás cumplen.
"Eso es siempre, en cada campaña política que hay, vienen y prometen que van a ayudar y que va a mejorar todo, a cambio de nuestro voto. Pero apenas ganan, se olvidan de uno", dicen.
Explican que con respecto a la problemática que viven, han acudido en infinidad de ocasiones a reuniones convocadas por la Secretaría General de Gobierno a la llamada Ciudad Administrativa, pero el edil Galdino Huerta jamás llegaba.
"Si nos llegara a pasar algo a mí, a mis hijos, a toda mi familia, responsabilizo a este presidente (Galdino Huerta) y al gobierno estatal; ellos son los responsables, ellos han actuado de manera negligente", asevera la mujer.
Riesgo total
El río Chiquito nace en las faldas del cerro San Felipe, ya en la colindancia con San Luis Beltrán y San Agustín Yatareni.
Desde las faldas montañosas hasta la carretera Internacional 190, prácticamente no representa riesgo para las familias.
No obstante, con o sin permiso de la Comisión Nacional del Agua, un particular construyó hace dos años un inmueble de tres niveles, justo junto al río y a orillas de la vía federal, edificio que podría salir perjudicado en caso de una venida.
Después del casco de Santa Lucía, el río continúa su cauce hacia colonias al sur, sin poner en mayor riesgo a la población; en el resto de su trayecto, sus dos bordes están protegidos y en ambos lados hay asentamientos humanos.
Pero no en la parte central, en el casco, a unos pasos del palacio municipal de Santa Lucía del Camino, al que desde hace muchos meses no se para la autoridad municipal.
