El coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur del Episcopado Mexicano, Alejandro Solalinde demandó al gobierno mexicano que se garanticen los derechos humanos de los migrantes de centroamericanos y se privilegie la protección de la vida de niños, adultos mayores y personas con capacidades diferentes..
En un pronunciamiento, suscrito junto con organizaciones civiles, lamentó la pasividad de los gobiernos de las naciones involucradas en esta crisis humanitaria y se manifestó en favor del respeto a los derechos humanos de quienes transitan por el país en la caravana.
Reprobó que en detrimento de la soberanía nacional, el gobierno mexicano, a través de la Cancillería y el Instituto Nacional de Migración (INM), hayan realizado acciones policiales y de contención, por presiones externas.
Además, pidió al gobierno mexicano dar todas las garantías jurídicas y de seguridad humanitaria a quienes inicien su trámite de regularización o estancia temporal en territorio mexicano.
También, que los tres niveles de gobierno garanticen la seguridad, la salvaguarda y la asistencia humanitaria a los integrantes de la caravana migrante.
Igualmente, requirió estas condiciones para los defensores de derechos humanos y periodistas que con su labor están acompañando y haciendo visible a la caravana migrante.
Aparte de esto, desaprobó la criminalización de la migración y externó su repudió a etiquetas racistas y xenofóbicas hacia la caravana.
