Autoridades municipales y comunales mixes manifestaron su preocupación e indignación por la ocupación de la sede del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) en la Ciudad de México, por un grupo de personas del pueblo indígena otomí.
En un comunicado, ofrecieron su reconocimiento al INPI como una institución aliada de los pueblos indígenas y comprometida con su libre determinación y su autonomía, pero sobre todo, por impulsar una nueva relación con el gobierno federal, donde se les reconoce como sujetos de derecho y sujetos activos de su propio desarrollo e historia.
Además, respaldaron el trabajo del INPI y del gobierno federal en dignificar y reconocer a los pueblos como actores fundamentales en la conducción de su desarrollo y bienestar, pues el trato de objetos o sujetos pasivos quedó en el pasado, característica de gobiernos autoritarios y paternalistas.
Destacaron que la relación entre el gobierno federal y los pueblos ha cambiado, ejemplo de ello es su participación en la toma de decisiones en los proyectos a través de diferentes procesos de consulta, donde no sólo se les ha escuchado, sino, además, se han atendido sus opiniones y propuestas.
Subrayaron que los recursos recibidos de manera directa, no sólo del INPI, sino de otras instituciones para el desarrollo del Programa de Pavimentación a Cabeceras Municipales con concreto hidráulico, ha sido muy noble porque además de mejorar sus caminos, da trabajo y fortalece su economía.
Expresaron su total respaldo al director general del INPI, Adelfo Regino Montes, ante los actos de presión y toma de su oficina en la Ciudad de México, por ser un hombre comprometido con las causas y necesidades de los pueblos indígenas, así como respetuoso de sus procesos organizativos.
Reconocieron que las demandas de personas del pueblo indígena otomí residentes en Ciudad de México son legítimas, pero el diálogo y la madurez política son las vías para atender sus reclamos.
Por eso, hicieron un llamado para que liberen las oficinas y el INPI pueda seguir trabajando en favor de los pueblos y comunidades indígenas de México, como lo ha estado haciendo desde su creación.
