La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que, debido a las medidas de confinamiento ante la emergencia sanitaria global provocada por la pandemia COVID-19, podrían aumentar los índices de depresión y suicidio.
En Oaxaca, desde marzo, mes en el que empezó el confinamiento en el estado, hasta el 17 de junio, la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca (SSPO), a través de las llamadas recibidas al 911, ha contabilizado 31 suicidios en el estado, siendo Valles Centrales el primer lugar con 10.
De acuerdo con el reporte de la dependencia, el segundo lugar lo ocupa la región del Istmo con 8 suicidios, Costa con 7 y Papaloapan con 3, mientras que la Sierra Sur, Cañada y Mixteca, registran uno.
Asimismo, destacó que marzo fue la fecha que más suicidios registró con 13 casos, mientras que en abril fueron 9, mayo 7 y en las dos semanas de junio se han registrado sólo dos casos.
La OMS señala que cada año se suicidan más de 800 mil personas, convirtiéndose en la segunda causa de muerte en el mundo, como consecuencia de enfermedades como la depresión y otros factores mentales.
De acuerdo con psicoterapeutas, el aislamiento es una medida que afecta a todos, pero no de la misma manera, pues en personas con factores de riesgo puede desencadenar una depresión o un bajo estado de ánimo, volviendo aún más vulnerables a aquellos que cuentan con antecedentes autolesivos o tienen problemas de conducta suicida.
La pérdida de trabajo es otro factor que ha vuelto a las personas más violentas con sus familiares o las ha deprimido, debido a que se sienten poco productivos.
De hecho, un estudio que realizó el Instituto Hispanoamericano de Suicidología, reveló que esta misma situación ocurrió en la crisis del 94, cuando la crisis económica, “error de diciembre”, tuvo un gran impacto, pues 1.5 millones de personas perdieron el empleo.
En esa ocasión, la tasa de suicidio pasó de 2.7 por cada 100 mil habitantes, en 1993, año anterior a la crisis, a 3.3 para 1996. Es decir, mientras que en el primer año se quitaron la vida 2 mil 358 personas, en 1996 se suicidaron 3 mil 18, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional de Población (Conapo).
Cabe señalar que la tasa de suicidios en el mundo ha crecido de manera sostenida todos los años. En México, en 2018 (último año actualizado por el INEGI), 6 mil 808 personas terminaron con su vida, es decir, 5.5 por cada 100 mil habitantes.
No obstante, un dato alentador es que Oaxaca se encuentra entre las tres entidades con la tasa más baja de suicidio, además de Guerrero y Veracruz.
