Pasar al contenido principal
x

"Que nos atiendan como cuando piden el voto": damnificados en el Istmo, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

El Espinal, Oaxaca.- El firme de la cancha de basquetbol de la escuela Cristino López Ordoñez, y unas lonas aferradas a carrizos y palos, son la vivienda de siete familias desde el pasado 23 de septiembre, día en que un nuevo sismo avivó el temor de un desastre.


Hatzivy y su familia no perdieron la vivienda, pero temen quedar sepultados en escombros ante la amenaza constante de las réplicas.


Por no ser considerados damnificados, las mujeres, niños y adultos que viven en el refugio están en el olvido. No tienen derecho a despensas, cobijas o catres para soportar el vivir en la intemperie.


“¿Cómo cuando buscan el voto están casa por casa pidiendo la ayuda de la gente y ahorita en ningún momento se ha venido a parar? Ayer su hija sólo vino a dejar dos despensas. No es justo que esté diciendo que no necesitamos ayuda cuando también tenemos el riesgo de morir si nos quedamos en casa”, señala la mujer.


En el albergue también muestra en sus paredes y ventanas la furia del temblor. Hay cristales estrellados y muros rotos. El sobresalto de cada réplica los despezada aún más.


En la cancha de basquetbol las lonas inhalan y exhalan miedo. Bajo la carpa prestada a la familia por unos comerciantes, descansan dos camas y tres catres. En uno de éstos permanece inmóvil un hombre. Hace poco sufrió una embolia, depende de sus familiares para moverse. Otra persona más esta postrada en una silla de ruedas y otro, un joven, se mueve con un bastón debido a una lesión que sufrió al huir de la muerte en el temblor del 7 de septiembre.


Hatzivy y algunos integrantes de su familia se habían sumado a acciones solidarias con la población de Ixtaltepec, una de las más devastadas, pero después del 23 de septiembre decidieron mantenerse al margen atemorizados por el colapso de las casas fracturadas.


“Todas tenemos miedo, andamos con la psicosis y no nos han venido a ayudar para nada (…) Nos enteramos que ha dicho que no nos ayudará porque nosotros no estamos dentro de la zona de desastre, pero eso no es justo porque él es nuestra autoridad. Está esperando a que haya un muerto para hacernos caso. Eso no debe ser”, afirma.


De acuerdo con los datos preliminares de las afectaciones en El Espinal, había al menos 270 viviendas colapsadas y que necesitan ser derribadas, además de las más de 800 casas que tuvieron daños estructurales de distintas magnitudes.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.