En México el nivel de informalidad promedio es de 51.8%, en Oaxaca esta tasa alcanzó al término del 2017 el 81.1%, es decir, 8 de cada 10 oaxaqueños que están trabajando no cuentan con afiliación al IMSS, trabajan más de ocho horas diarias y no disponen de salario fijo o vacaciones, entre otras cosas.
No sólo les sucede a quienes se ocupan en el ambulantaje; trabajar para una empresa ya no es sinónimo de certeza para solventar una vida digna ni en el presente ni en el futuro.
El Consejo Nacional de Población detalla que en 12 años, 4 de cada 10 habitantes de Oaxaca tendrá más de 65 años, es decir, el 40 por ciento será adulto mayor.
Ante ello, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de Oaxaca refiere que 9 de cada 10 oaxaqueños no reciben ninguna prestación y, por ende, sólo uno de cada 10 hombres y mujeres de más de 65 años que fueron afiliados al IMSS están obteniendo beneficios.
Un oaxaqueño -detalla el Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas Públicas- tendría que obtener al mes como mínimo 4 mil 850 pesos para no carecer de alimentos, comida, transporte, vivienda, entre otras necesidades, y poder vivir el día al día sin complicaciones.
Cantidad imposible de alcanzar para los pensionados, que de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) están recibiendo en promedio de 2 mil 300 pesos mensuales.
La situación empeora para los que en su vida de trabajo no fueron incorporados al IMSS, muchos de ellos están afiliados a programas como Prospera o 65 y más que les apoya, según el Coneval, con sólo 500 a mil pesos mensuales; es decir, el gobierno les da de 15 a 30 pesos diarios.
En 2014, el delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social en el estado expresó que sólo el 50% de las empresas registradas ante el IMSS afiliaban a todos su trabajadores a este servicio.
En febrero de 2017 el entonces titular de la secretaría de Economía afirmó que 8 de cada 10 empresas en Oaxaca no otorgaban a sus trabajadores las prestaciones de ley.
Tres meses más tarde el delegado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social indicó que sindicatos como la Confederación de Trabajadores de México y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, entre otras organizaciones estaban siendo objeto de exhortaciones a formalizar a parte de sus trabajadores.
Y es que las razones por las que el 80 por ciento de las empresas de Oaxaca no formalizan a muchos de sus trabajadores es por los repuntes de inseguridad, de conflictos sociales o del bajo poder adquisitvo de los ciudadanos, que se refleja en más pérdidas que ganancias, considera el empresario Pedro Corres Sillas.
Cientos de personas que no están en una empresa, la mayoría jóvenes, optaron el año pasado en buscar ganancias por medio emprendimiento, sin embargo, el titular del Instituto Oaxaqueño del Emprendedor y Competitividad en Oaxaca señaló en junio del 2017 que la entidad está prácticamente en pañales, pues sólo 3 de cada 10 proyectos estaban prosperando en el transcurso del primer año.
También refirió que en un periodo de cinco años sólo 2 medianas y pequeñas empresas se mantenían en pie, abundó que como causas figuraban la conflictividad social y la falta de innovación.
