Pasar al contenido principal
x

Pierde el ojo tras golpiza

Foto(s): Cortesía
Redacción

A Rafael F. le quedó claro que en esta vida pocos son los amigos, ya que al que consideraba como tal lo golpeó hasta el cansancio.


Con el ojo derecho perdido y un futuro incierto, Rafael contó cómo se registraron los hechos el pasado viernes siete de los corrientes, cuando se encontraba en compañía de quien él pensaba era su amigo, su compañero.


Recordó que la noche de ese fatídico día acudió junto con su amigo Baltasar, a un bar ubicado en la colonia Reforma, mismo que se encuentra cerca de una gasolinera, “nos tomamos como seis litros de cerveza y cenamos unas alitas y como a la una y media de la mañana nos salimos, ya que él había dejado su vehículo enfrente de la gasolinera, le pregunté si me iba a dar un raid a mi casa y me contestó que no, que tenía que ir a su casa a ver a su hijo”.



Por ello, Rafael le dijo que se metiera a su automóvil y que durmiera un poco, para que pudiera conducir hacia su hogar, “le dije, ya que te alivianes, te vas, no pasa nada, yo me quedé adelante del coche platicando por el celular como 20 minutos, de repente sentí que se movió la unidad y que cuelgo el teléfono”.


Al voltear a ver dónde estaba su amigo, para preguntarle si ya se iba, cuando Baltasar lo agarró distraído y le dio un puñetazo tan fuerte, que lo noqueó, cayendo cuan largo es, para después, ya tirado, empezar a golpearlo en diferentes partes del cuerpo, hasta que perdió el conocimiento.


“Una chava de la gasolinera se percató de los hechos, por lo que, junto con otras personas acudieron a decirle al violento sujeto que lo dejara, ya que estaba desmayado, después me despertaron y me fui a mi casa, cuando me lavé el rostro ví que tenía cerrado mi ojo y el tabique de la nariz de lado, y me veía catastrófico”, dijo.


Por ello, acudió a la sala de urgencias del Instituto Mexicano del Seguro Social(IMSS), “me comentó el oftalmólogo que me iban a coser, no para recuperar la vista sino para no perder el ojo, porque ya estaba muy blandito, que tenía una infección y que no iba a recuperar la vista de ese ojo”.



Aseguró no ver absolutamente del lado derecho, “la caniquita tiene tres puntos, pero es para que no se salga, pero de hecho, ya no tengo visión”.


Solicitó a las autoridades correspondientes, para que se agilice la carpeta de investigación correspondiente y que el responsable de haberle pateado la cara y destruirle el ojo, sea castigado conforme a la ley.


“Lo único que quiero es que me pague mi ojo, porque así todo tuerto, nadie me va a contratar”, concluyó.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.